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Estudiante de Economía, especialidad en políticas públicas. Presidente de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador FEUCE-Q 2014 - 2015 Presidente de la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador FEUPE 2015 - 2016 Scout del Grupo #4 J. B. la Salle de Quito Vocero de la Asamblea Popular Ciudadana de Quito por la mesa de Juventud Y en fin... una serie de cosas, pero sobre todo, convencido acérrimo de que no existe motor más poderoso para los cambios, que de manera individual y colectiva necesitamos, que la transformación de nuestra consciencia individual en una consciencia de Unidad.

Principales desafíos económicos de cara al ciclo político 2017 – 2021

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Es necesario decir que este artículo no busca ser un glosario extremadamente detallado de los desafíos económicos que enfrentará el próximo gobierno, sobre todo porque algunos de ellos surgirán paulatinamente. Busca, más bien, diagramar el escenario económico nacional actual y sus principales desafíos estructurales, que marcaran en alguna medida la pauta de los próximos cuatro años, por fuera de las mitificaciones construidas durante una campaña electoral, cuya principal característica fue distanciarse del fondo en pos de la forma.

El método más efectivo para entender la realidad económica nacional actual, sobre todo por la interconexión comercial mundial, es partir de lo general a lo particular. Es así que es, en buena medida, imposible entender los desafíos económicos nacionales, presentes y futuros, sin tener una aproximación, aunque sea mínima, a los ciclos económicos globales en los cuales el país está indefectiblemente inmerso, pese a los artilugios argumentales que suele ofrecer la oposición. Esto cobra mayor importancia si entendemos que, estructuralmente, aproximadamente cuatro quintos de las exportaciones nacionales se encuentran en la categoría de “materias primas”, es decir, bienes con escaso o ningún valor agregado en su elaboración. De ellos, cinco productos implican casi la totalidad de los ingresos por exportaciones primarias, lo que denota una escasa diversificación productiva.

El último shock global (2014), que se desató fundamentalmente por un cambio en la estrategia de expansión económica de China, sumada a efectos persistentes de la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos y Europa, ha dejado al mundo según el Banco Mundial con un crecimiento promedio cercano al 3,1% en 2016, y una proyección de 3,4% para 2017, con pocas perspectivas de mejora sustancial. Este shock redujo directamente los precios internacionales de las materias primas, afectando a los países cuyas balanzas comerciales dependían en mayor medida de dichas exportaciones, y beneficiando a quienes las importaban. A raíz de esto una diversa gama de fenómenos, y de desafíos asociados a ellos, se desataron a escala global. Todos se desprendieron de condiciones estructurales previas, como la especialización productiva primaria, que es el principal problema estructural de las economías de América Latina; más marcado en algunos países que en otros.

Poco más de dos años y medio después del epicentro del shock global, el precio del petróleo ha retomado una tendencia ascendente en los últimos meses. Después de la caída histórica entre mediados de 2014 e inicios de 2015, de cerca de $105 dólares a $45 dólares en el precio del barril de petróleo WTI (la referencia para Ecuador), y su posterior caída a cerca de $30 dólares a inicios de 2016, esta tendencia ascendente en el precio se ha debido sobre todo a condiciones políticas, como las iniciativas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo – OPEP –, la cooperación y acuerdos entre Arabia Saudita y Rusia, los recientes ataques de Estados Unidos a Siria, entre otras. Al martes 11 de abril del 2017, el precio de referencia del WTI se encuentra en $53.08, y esto tiene un claro efecto en la economía nacional. El primer trimestre del 2016 el Producto Interno Bruto – PIB – tuvo una caída de 1,9%, sin embargo, el último trimestre de 2016 tuvo un crecimiento de 1,7%, marcando una tendencia de recuperación que, de no tener factores externos marcados, y ante la ausencia de un nuevo shock en el horizonte, se acentuará durante el ciclo político 2017–2021, dado que la tendencia del precio del petróleo es al alza.

De acuerdo a esto, los principales desafíos económicos del Ecuador en el periodo 2017 – 2021, podrían estimarse en los siguientes:

Caída de la competitividad comercial:

A raíz de los problemas de balanza de pagos en las economías latinoamericanas, derivadas del shock global de 2014, los países de la región optaron por depreciar sus monedas para hacer más competitivas sus exportaciones. Dado que todas las economías regionales tuvieron una dinámica similar, estas variaciones pudieron evolucionar casi a la par. Sin embargo, debido a la dolarización, el Ecuador no tiene soberanía en su política monetaria, por lo que no puede depreciar su moneda al igual que sus pares regionales. Es más, la tendencia del dólar es a la apreciación, por esta razón Ecuador enfrenta una doble reducción de la competitividad de sus exportaciones. Por un lado, por la depreciación de las monedas de las economías regionales, en el caso de Colombia y Perú con exportaciones bastante similares a las del Ecuador, y, por otro, por la apreciación del dólar, lo que agudiza el problema.

Dicho esto, hay que recalcar que salir del dólar no es una opción actualmente para el Ecuador – sobre todo porque está entre las tres instituciones con mayor legitimidad social, junto a las fuerzas armadas y la iglesia –, esto, de acuerdo a lo anunciado por el gobierno entrante, está bastante claro. Sin embargo, las brechas de competitividad comercial derivadas del shock de 2014 existen, y la única manera de saldarlas es con herramientas de política comercial complementarias, que el gobierno entrante no ha planteado aún de manera clara, exceptuando el anunció de campaña de que se continuaría con el proceso de eliminación de las salvaguardias comerciales, lo que en realidad empeora el escenario.

Cabe resaltar que, contrario a lo que se instaló en el imaginario colectivo durante esta campaña electoral, el proteccionismo comercial, incluso de manera más marcada a las salvaguardias, fue parte esencial de la estrategia de desarrollo, sobre todo industrial, de los países de mayor fortaleza económica actual a nivel global. Esto sobre todo debido a la necesidad de desarrollar encadenamientos productivos con valor agregado dentro de los países, estrategia que precautela la protección de la producción nacional para potenciar su desarrollo en el mediano plazo, por sobre las rentas derivadas de menores precios de importación y exportación en el corto plazo.

La deuda interna y externa:

Los problemas de deuda externa en el Ecuador, si los analizamos en contraste y no solamente como variable aislada, no son pronunciados, sin embargo merecen atención. Con datos del Banco Mundial para 2015, el campeón global en nivel de endeudamiento es Japón, con 249,11% de deuda como porcentaje del PIB, también están países como Estados Unidos, Singapur y Francia, con 105% los dos primeros y el último con 95% en el mismo indicador. Al mismo tiempo, países de la región como Brasil, Argentina y Colombia tienen en este indicador 63,31%, 52,13% y 50,57% respectivamente. Ecuador, en contraste, se encuentra con un nivel de endeudamiento externo inferior al promedio regional, con cerca de un 38% a 2016. Esto no quiere decir que la deuda no deba tenerse en cuenta. Un análisis mucho más pormenorizado es necesario, sobre todo debido al componente de deuda que el Estado tiene con el sector bancario y financiero público, el elevado componente de corto plazo en el endeudamiento público, y la preventa de petróleo, factores que hacen que una menor necesidad de contraer deuda para solventar el gasto público sea un punto de atención para el siguiente gobierno.

Un menor nivel de endeudamiento siempre será lo más deseable, sobre todo porque genera mayor estabilidad macroeconómica en el mediano plazo, sin embargo – y esto todo inversor lo conoce de primera mano –, un determinado nivel de endeudamiento es preferible de acuerdo a los ingresos futuros que este puede generar, es decir, si la tasa de retorno de la inversión es elevada, el endeudamiento es lo más deseable en el mediano plazo. Ejemplos históricos abundan, especialmente en los procesos de desarrollo asiáticos, en los que altos niveles de endeudamiento se tradujeron en incrementos de productividad que permitieron solventar dichas deudas en plazos moderados. Es así entonces que no solamente debe analizarse el nivel de endeudamiento, sino el sentido del mismo y su aporte al desarrollo.

El ajuste del presupuesto del Estado sosteniendo la demanda agregada para generar empleo:

Para dejar la muletilla técnica, definamos para fines prácticos que la demanda agregada es la demanda general de bienes y servicios en una economía, en este caso, la ecuatoriana. Como complemento a la menor necesidad de endeudamiento, es necesaria también una reestructuración del Presupuesto General del Estado – PGE –. Cabe puntualizar que existen tipos de reestructuración, dependiendo de las cuentas del PGE que sean cambiadas. Por ejemplo, es diferente recortar en inversión en infraestructura, que recortar el presupuesto en salud, ambas tienen diferentes efectos sobre la demanda agregada de acuerdo al recorte presupuestario que generan en las familias, y dependiendo al efecto multiplicador – incrementos progresivos en la producción de acuerdo a la cadena productiva – que tengan en la economía. Entre mayor sea la demanda agregada en la economía, y mayores sean los efectos multiplicadores del gasto público, mayor será la magnitud de la activación del ciclo virtuoso de la economía, es decir, la relación recíproca entre generación de empleo y crecimiento económico.

Teniendo como referencia el 2016, año en el que se efectuaron las reestructuraciones más fuertes por el shock de 2014, el PGE fue de $29.835,10 millones de dólares, de los cuales $22.059,95 millones, el 73,94%, provinieron de los ingresos permanentes – fundamentalmente impuestos –, y $7.775,14 millones, el 26,06%, provinieron de los no permanentes – fundamentalmente ingresos petroleros –. Si bien buena parte del PGE del 2017 está decidido ya por el ejecutivo, podemos ver de acuerdo a la tendencia que el desafío del siguiente gobierno será maximizar el incremento de la demanda agregada y de los efectos multiplicadores de la economía de acuerdo a la optimización del PGE, sobre todo porque esa es la fórmula que, como se planteó anteriormente, podría generar mayor empleo. Finalmente, no puede dejarse de mencionar que esta reestructuración del PGE debe tener en cuenta la necesidad de potenciar las pequeñas y medianas empresas, y la economía popular y solidaria, que sostienen en considerable medida el empleo nacional.

Gastos PGE 2016

Este cuadro muestra claramente la reestructuración del PGE, ya efectuada para 2016 por el ejecutivo, en función de adaptarse a los efectos más fuertes del shock del 2014, que representó una reducción del PGE entre 2015 y 2016 del 18,15%, esto es $3.862 millones. Se evidencia como las contracciones nominales más grandes del PGE del 2016 fueron en bienes y servicios de consumo, obras públicas, bienes y servicios para inversión y transferencias y donaciones corrientes. Todas ellas con menor efecto contractivo relativo en la reducción de la demanda agregada y los efectos multiplicadores del gasto público.

En contraparte, se puede evidenciar también que aquellas cuentas con mayores efectos sobre la demanda agregada y los efectos multiplicadores del gasto público se precautelan, es decir, tienen variaciones negativas mínimas cuentas como gastos en personal, que se distribuyen, en su mayoría, de la siguiente manera: Docentes del magisterio y docentes e investigadores universitarios $2.475,16 millones, Profesionales de la salud $1.347,96 millones, Fuerzas Armadas $1.163,33 millones, Policía Nacional $1.033,18 millones y Jueces $322,88 millones. También se sostuvieron en el PGE rubros asociados a las contribuciones a la seguridad social a través del IESS, ISSFA, ISSPOL con un peso de $576,69 millones y las transferencias a cargo del MIES para el Bono de Desarrollo Humano, Pensión de Adultos Mayores y Personas con Discapacidad por $621,15 millones.

La transformación productiva:

El problema estructural más grande del Ecuador, históricamente, es su escasa industrialización. Esta es la fuente de problemáticas, escasamente entendidas en el discurso político de las elecciones presidenciales del 2017, tales como: subempleo, vulnerabilidad a shocks externos, baja productividad, salarios dispares que generan inequidad, déficit en la balanza comercial, entre muchos otros.

La principal consigna del plan de gobierno de la Revolución Ciudadana en 2006, en materia económica, fue la reestructuración productiva del Ecuador, marcando un horizonte industrial conocido como el cambio de matriz productiva. Si bien han existido avances considerables en las condiciones económicas nacionales, por ejemplo, con la duplicación del PIB en estos 10 años, la reducción de la deuda pública, la reducción de la inequidad y la reducción más marcada de la pobreza en la historia republicana; existen desafíos económicos claramente pendientes, que de una y otra manera limitan los avances. El principal de los desafíos es el proceso de industrialización, ya que, como se dijo al inicio de este artículo, más de 4 de cada 5 productos que comercia el Ecuador con el mundo son materias primas.

Sin embargo, tampoco podemos obnubilarnos de la realidad y del contexto global. El proceso de industrialización más rápido de la historia de la humanidad fue el de Corea del Sur, que dependiendo del análisis que se lea tomó entre 25 y 30 años. De igual manera, si nos remitimos a los análisis de la CEPAL de principios de los 60s sobre el desarrollo del Ecuador, podemos evidenciar claramente que, a diferencia de otros países de la región, la industrialización era escasamente posible en nuestro país, sobre todo debido al déficit marcado en infraestructura, estructuración de un mercado laboral asalariado, insipiente inversión estatal por la necesidad de reformas institucionales, entre otras. Esto, sumado a restricciones de carácter político: élites económicas primordialmente exportadoras e importadoras, con escasa o nula iniciativa industrial y que, más que buscar un desarrollo nacional, parecen haberse acomodado perfectamente a la especialización del trabajo otorgada a la región desde su etapa colonial.

Adicional a esto, debido a su histórica especialización en productos primarios, el Ecuador, al igual que la mayor parte de la región, no tiene incentivos estructurales a la inversión industrial, ya que ésta, durante sus primeras etapas, es de alto riesgo; razón por la que todos los países industrializados apostaron – hasta alcanzar una ventaja en productividad con sus pares comerciales – por un proceso de industrialización con alto componente estatal, resaltando los países asiáticos y Alemania, que implementaron desde agendas de planificación intersectoriales, hasta coordinación en sectores prioritarios de inversión estatal a través de banca en algunas ocasiones totalmente pública, e inversión directamente en empresas públicas industriales.

Dadas las condiciones actuales de desarrollo de infraestructura, capital humano, entre otras, es mucho más viable plantear un desarrollo industrial nacional – por fuera del discurso liberal que permeó durante la campaña–, como continuación del proyecto de transformación de los últimos 10 años. Sin embargo, para consolidar este proceso, se requiere una fuerte intención política, misma que busque acuerdos en materia económica, pero que no piense en ceder las condiciones mínimas necesarias para el desarrollo industrial nacional, punto que, a raíz de la aplicación del tratado comercial con la Unión Europea, entra en problemas.

El desarrollo agrícola:

Ligado al desarrollo industrial, es necesario el énfasis en la política de fomento agrario que, desde los sectores involucrados, demanda mayor intervención ligada a un incentivo de crédito público. Uno de los puntos clave en la producción agraria es justamente la agregación de valor en la producción, proceso que en alguna medida sí se desarrolló en el Ecuador al pasar, por ejemplo, de la exportación de cacao a la exportación de chocolate. Sin embargo, una política estructural de desarrollo de agroindustria es una tarea pendiente, que vincule los avances en la educación superior y los institutos técnicos y tecnológicos a la productividad agrícola. Sobre este punto el nuevo gobierno parece estar claro, aunque persisten inconvenientes en temas relacionados a la extrema concentración de la propiedad del suelo, que solamente puede enfrentarse a través de una reforma estructural, que al momento no ha sido planteada.

Según el índice de competitividad global, las mejoras marcas durante este periodo se dieron en Educación Superior e Información, Infraestructura y Salud y Educación Básica, con ascensos de 25, 18 y 13 puestos en la escala global respectivamente. Esto llevó a que, en 2013 – el año previo al shock – el Ecuador alcanzara el puesto número 71 de 141 países. Para 2016 el descenso fue de 20 puestos, y el factor principal de dicha caída – prácticamente el único – fue el entorno macroeconómico, en el que pasamos del puesto 44 al 103, debido esto a las variables previamente analizadas, sobre todo la magnitud del impacto sobre las finanzas públicas de la caída del precio del petróleo, y la pérdida de competitividad comercial por el doble golpe que se deriva de no tener soberanía en la política monetaria nacional.

El índice de competitividad global es un referente de contraste de la situación económica de los países a escala global. Tiene algunos elementos de valoración propios de la teoría económica liberal, sin embargo, denota claramente que la estabilidad macroeconómica es una de las variables clave a ser mejorada en el próximo ciclo político. Esta mejora en la estabilidad macroeconómica se dará paulatinamente por “inercia”, debido a la recuperación de los precios del petróleo. Pero, para estabilizarse estructuralmente en el mediano y largo plazo, requerirá, necesariamente, una mayor diversificación productiva, y un mayor nivel de industrialización. Es así que la superación de la condición de dependencia externa de la economía nacional, solamente podrá superarse a través de un proyecto nacional de diversificación productiva en el marco de un proyecto industrial. Esto, a su vez, posibilitará en mayor medida el direccionar inversión extranjera que realmente aporte al proceso de transformación productiva nacional, y no simplemente capitales golondrina, que devienen de la liberalización a ultranza.

Es evidente que, adicional a las medidas económicas, el gobierno entrante de Lenin Moreno requiere enviar señales políticas fuertes, entre las cuales destacan primordialmente las enfocadas a palear la corrupción, mejorar los concursos y méritos y oposición para fortalecer la independencia de los poderes del Estado, mantener puentes de diálogo con sectores que se encontraron en la periferia política del gobierno durante estos 10 años, entender las necesidades de determinados sectores de la sociedad en el marco de su propia cosmovisión cultural, adicionalmente, a entender que la configuración socioeconómica de la sociedad ecuatoriana es diferente a la del 2006, sobre todo debido al crecimiento marcado de la clase media, que en 2006 era de menos del 25% y, en la actualidad, es superior al 40% de la población nacional, y sumada a la clase alta llegan al 55%; por lo que su enfoque tanto discursivo como político programático debe cambiar. Es necesario entender también que durante este periodo de gobierno el debate político pasará en mayor medida a la Asamblea Nacional, por lo que es posible que muchos de los cambios políticos de forma y fondo, requeridos para este periodo, no dependan solamente de Lenin Moreno, sino de una propuesta política que necesita hacerse legible en la sociedad, y que tenga claras las ideas del proyecto nacional de cambios estructurales que requiere el Ecuador.

Este artículo fue publicado también en http://www.kafeina.tv/ acompañado de la siguiente obra de Carlos Rosero.

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Unidad Nacional: Carta a las y los Presidentes de Federaciones de Estudiantes de Universidades del Ecuador el 2 de Mayo del 2016

FEUPE GRAMSCI

Compañeras y compañeros, presidentes de Federaciones de Estudiantes de Universidades del Ecuador

Hoy, hace exactamente 48 años, en Francia, iniciaron las protestas que perduran en la memoria del mundo con el nombre de “El Mayo Francés”. Este hecho, de profunda importancia, serviría para demostrar varias cosas, entre ellas, la contrapropuesta cultural y de épocas que reside en las y los jóvenes, la capacidad de irrigación de las demandas y planteamientos del movimiento estudiantil, a través de la movilización, hacia la sociedad, lo que puede transformar los cimientos políticos, sociales y culturales entre las épocas, y, estrechamente vinculada, la capacidad de unificar las demandas, las reivindicaciones y el sentido de las y los jóvenes y estudiantes con el general de la sociedad para trasformar un contexto y un momento determinados. No es la única vez – ni mucho menos la última vez – que esto ha pasado en la historia, pero estamos acercándonos, como latinoamericanos y ecuatorianos, a un momento en el que todo eso, y quizás más, resulte nuevamente necesario, y es imprescindible que actuemos en base a nuestra historia.

Les dirijo esta carta porque, quizás como muchos de ustedes, me siento intranquilo por el momento que como nación atravesamos y atravesaremos en los próximos meses y años. Como es de su conocimiento, el sábado 16 de abril un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter afectó fuertemente la costa norte del Ecuador, sus consecuencias con seguridad se sentirán en los meses y años siguientes. Pero no es solamente eso, como saben dentro del contexto internacional en el que se desarrolla nuestro país, otra fuerza se encuentra en movimiento: la del mercado internacional.

En los momentos actuales, el planeta se encuentra en un revés del ciclo económico, uno como tantos otros que se han dado dentro del sistema capitalista. Este ciclo, al igual que todos los anteriores, acarreará consecuencias en el día a día de todos quienes nos encontramos viviendo inmersos en las sociedades globalizadas, mucho más en este punto de la historia. Esto, aunado a las exigencias financieras, políticas y sociales que derivan de la tragedia del pasado 16 de abril, configura un escenario no menos que preocupante para nuestro país, y en ese sentido, también un escenario determinado para el gremio estudiantil y para las Universidades como tal.

Esto podría pensarse a simple vista como un problema aislado de determinados sectores: las de las universidades públicas, las universidades cofinanciadas, etc. Este análisis sin embargo tiene una clara ruptura, ya que, el contexto macroeconómico en general, y el contexto nacional en particular, nos afectará a todos de alguna manera. No olvidemos que fue justamente en las últimas décadas del siglo pasado que, debido a la desregulación que pasaba de dogma a moda en América Latina – debido sobre todo a la teoría económica neoliberal que promulgaba la desregulación que en algunos países del continente se empleaba por medio de cruentas dictaduras y con cientos de miles de secuestros, torturas y asesinatos – se crearon un sinnúmero de universidades particulares autofinanciadas que no aportaban ningún conocimiento a sus estudiantes, situación que solamente puede ser entendida como una estafa social de dimensiones que se sienten, lastimosamente, hasta hoy. De igual manera, fue en aquel periodo, similar en características al que al momento estamos precediendo, que se eliminó la gratuidad en la educación universitaria pública, se mercantilizó la educación haciendo que esta perdiese su carácter de derecho, lo que ocasionó que se redujera la matrícula universitaria, tanto pública como privada, a niveles que incluso hoy a penas se están recuperando.

El análisis es claro, se cierne sobre nuestras cabezas y futuros un escenario político, económico y social complicado, varias señales se han dado ya en ese sentido. Pero ¿qué hacer ante esto? Las respuestas sin duda serán varias, e irán evolucionando a medida que se desarrolla el mismo escenario, en función de las particularidades de las circunstancias. Este texto simplemente busca plantear un listado base para direccionar de manera ordenada un debate sobre todo pragmático ya que, dentro de la diversidad de roles, identidades y nociones dentro del movimiento estudiantil, es el pragmático y colectivo el rol que deben cumplir las Federaciones de Estudiantes.

El movimiento estudiantil ecuatoriano se ha encontrado coartado respecto del latinoamericano, tanto por factores endógenos como exógenos. Tanto por el accionar de autoridades universitarias, locales, nacionales, entre otras, como por movimientos que, defendiendo intereses sectarios bajo acciones ilegítimas, han alejado a la masa estudiantil general de la conciencia y la acción política, lo que ha limitado lastimosamente la constitución de un real movimiento. Esto también esta aunado a condicionantes propios de la realidad nacional.

Es hora de que debatamos en serio. Es hora de que asumamos nuestra responsabilidad no solamente como estudiantes, sino nuestra responsabilidad con la sociedad y la historia. Es momento de que fomentemos el debate, la organización y la acción, para hacer frente en conjunto a nuestra realidad común. Es hora de construir movimiento estudiantil.

Unidad Nacional

Es evidente que es necesaria una reconstrucción del tejido orgánico de nuestra sociedad, entendiendo este como las maneras en las cuales se articula la acción colectiva en la sociedad. Es en ese sentido igualmente notorio que resulta necesaria una reconstrucción del tejido orgánico del movimiento estudiantil, deteriorado, como se mencionó, tanto por factores endógenos como exógenos. Adicionalmente, en el marco del proceso de transformación de la educación y del Ecuador, cada vez se ha hecho más evidente la necesidad de que exista un gremio consciente de su rol, y que además tenga capacidad de acción amplificada a través de la Unidad. Esto ha sido demostrado en procesos como la aprobación del Reglamento de Aranceles, Matrículas y Derechos en las IES particulares, entre otros procesos.

Sin embargo, es evidente mencionar que dicha fuerza se ve todavía reducida. Si bien la coordinación de acciones a nivel nacional ha sido cada vez más fuerte, resaltando la recuperación de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador – FEUE –, estructura de representación estudiantil histórica del Ecuador, para las y los estudiantes durante el 2015, todavía falta mucho para que las y los estudiantes, y las Federaciones de Estudiantes, se puedan consolidar como reales fuerzas de configuración e incidencia nacional. Esto, sin lugar a dudas, solamente da cabida a una resolución: la de replantear el postergado proyecto de una única Confederación Nacional de Estudiantes del Ecuador. Una Unidad Nacional.

Adicionalmente, y al existir tres instancias de representación estudiantil en la educación de tercer nivel en el Ecuador: la Federación de Estudiantes Universitarios (Públicos) del Ecuador – FEUE –, la Federación de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador – FEUPE –, y la Federación de Estudiantes Politécnicos del Ecuador – FEPE –, es indispensable que partamos de la convergencia de estas instancias por sobre la anulación de las mismas, no únicamente por fines prácticos, sino por respeto y reconocimiento a las décadas de evolución del movimiento estudiantil ecuatoriano. En ese sentido, existen esquemas particulares basados en la realidad de cada uno de los gremios que, lejos de distanciarse u obviarse, se pueden fortalecer en función de la sinergia conjunta a través del soporte gremial, al mismo tiempo que la acción sobre aquellos fines conjuntos se ven fortalecidos con la acción colectiva derivada de la democracia deliberativa y participativa.

Esta Unidad, adicionalmente, no puede partir de una identidad ideológica determinada. Debe partir, ante todo, de la Unidad de acción y representación en función de la Unidad sustancial en la diversidad que sostienen las y los estudiantes como movimiento nacional. Es por esto que, es indispensable el fundamento de mantener una estructura organizativa más allá del punto de convergencia meramente momentánea o ideológica, para convertirla en inicio en una unidad representativa. Esto puede ser solamente síntoma de la maduración del movimiento estudiantil del Ecuador.

Esto conlleva también la consolidación de una institucionalidad común, que compagine parámetros mínimos de toma de decisión que permitan permear y replicar estructuras, adicionalmente a establecer reglas claras que permitan la consolidación en el tiempo de la Unidad de la institución de representación del movimiento estudiantil, en ese sentido es indispensable denotar que la estructura de representación nacional debe basarse en:

Una Asociación de Estudiantes por Escuela
Una Federación de Estudiantes por Universidad
Una Federación Nacional por Universidades Públicas, Particulares y Escuelas Politécnicas
Una Confederación de Estudiantes por el Ecuador

Debe resaltarse que el orden no resulta casual, en una estructura Confederativa debe primar la estructura de base, esto es, las Asociaciones de Escuela que tienen relación más estrecha con el estudiante de a pie. En ese sentido, debe impulsarse que ninguna resolución de carácter político pueda desprenderse de las Asociaciones sin antes pasar por el filtro de la Asamblea de Asociación de Escuela. De igual manera, no podrá tomarse una resolución a nivel Federativo sin tomar en cuenta a la Asamblea de Federación de Estudiantes que debe sostenerse a resoluciones de las Asambleas de Asociación de Escuela y finalmente no podrá sostenerse una resolución de Confederación sin tomar en cuenta las decisiones de las Asambleas de Federaciones de Estudiantes. Adicionalmente cabe enfatizar en la importancia de la búsqueda de consensos por sobre la imposición occidental de mayorías por sobre minorías.

Agenda mínima

Entendiendo a las Federaciones de Estudiantes como herramientas de conducción del movimiento estudiantil para la transformación de la realidad común, es necesario que se debata, en el contexto de una unidad nacional, una agenda mínima que encause dicha convergencia. Es por esto que a continuación se exponen 23 puntos de debate general de fines de la Confederación:

  1. Determinar el sentido de articulación de la política en el marco de la transformación cultural, de identidad y representatividad del movimiento estudiantil.
  2. Mantener o incrementar el financiamiento de la educación tanto pública como privada por parte del Estado.
  3. Defender la real autonomía Universitaria.
  4. Defender la gratuidad de Educación Superior pública.
  5. Defender la educación como derecho no sujeto a lucro.
  6. Mantener y perfeccionar la regulación al incremento de aranceles, evitando el endeudamiento de estudiantes.
  7. Profundizar la democratización de la Educación, esto en la educación superior se entienda como más participación estudiantil en el Cogobierno Universitario.
  8. Profundizar la búsqueda por calidad educativa, sosteniendo la necesidad de evaluación triestamental de la educación: Estado, autoridades universitarias y estudiantes.
  9. Mantener o mejorar condiciones laborales dignas de docentes, basados en una evaluación vinculante a su desempeño.
  10. Fortalecer el vínculo de la educación superior con el sector productivo. Vinculación de la matrícula educativa con la planificación de desarrollo.
  11. Mantener la regulación a la creación de universidades de garaje.
  12. Insertar a la legítima representación estudiantil del Ecuador en la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes – OCLAE –.
  13. Consolidar la creación de Federaciones de Estudiantes en todas las Universidades Públicas y Particulares a nivel nacional.
  14. Impulsar la consolidación de una estructura de autonomía financiera tanto para Federaciones de Estudiantes de Universidades públicas como privadas.
  15. Fortalecer el nivel de lectura nacional, aunado a la inversión en bibliotecas públicas de calidad, la reducción de aranceles a la importación de libros y el apoyo a la producción de libros nacionales.
  16. Estructurar un esquema de trabajo voluntario de estudiantes universitarios sostenido en el tiempo.
  17. Demanda por Educación Inicial Universal y de calidad.
  18. Desarrollar una pedagogía Educativa de primaria y secundaria que priorice el desarrollo de pensamiento crítico.
  19. Fomentar el desarrollo de habilidades no cognitivas en la educación primaria y secundaria a través de meditación en la educación.
  20. Promover la investigación y el desarrollo de actividades académicas desde las y los estudiantes.
  21. Sistematizar y crear una agenda conjunta de las demás demandas estudiantiles de las distintas federaciones
  22. Concatenación de la agenda de la Confederación con determinadas demandas sociales generales.
  23. La vinculación de los preuniversitarios con el ingreso a Universidades tanto públicas como privadas.

Esta agenda no puede estar separada, sino basada y anclada, en la inminente responsabilidad de las Federaciones de Estudiantes para con su razón de ser, nuestras compañeras y compañeros. Adicionalmente, como se enfatizó en las primeras líneas de este documento existe un escenario que se encuentra en configuración al que debemos responder. La unidad nacional de nada serviría si no existe una agenda de acciones concretas. No puede pretenderse separar la realidad estudiantil con la realidad nacional y mundial, y justamente por eso no podemos desenmarcarnos de la necesidad de acción y de unión entre estudiantes.

Somos diferentes, y en eso justamente radica nuestra fortaleza. Somos distintos pero sobre todo somos complementarios, y en la unidad nacional radica nuestra contundencia.

Erik Mozo Narváez
Presidente Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador
FEUPE 2015-2016

Confederación de Estudiantes del Ecuador

Ecuador

Un proyecto de integración debe ser siempre apreciado y reconocido si tiene como principal motivación la Unidad, bajo el entendimiento común de la igualdad en la diversidad. En ese sentido, el movimiento estudiantil del Ecuador, siendo participe de la idea de que en la Unidad radica la fortaleza, ha tendido, de diferentes maneras y con diferentes objetivos, hacia diferentes propuestas de “unidades” a lo largo del tiempo. Solamente en una ocasión, en las décadas de existencia de las instancias de representación estudiantil en el Ecuador, ha existido un proyecto de unificación global de las instancias de representación de las y los estudiantes del Ecuador.

En términos generales, podríamos decir que al momento existen cuatro proyectos de “Unidades” de representación en el movimiento estudiantil del Ecuador: La Federación de Estudiantes Universitarios (Públicos) del Ecuador – FEUE Nacional – con 72 años http://bit.ly/1lpf7BT , la Federación de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador – FEUPE – con 33 años http://bit.ly/1MniOPp, la Federación de Estudiantes Politécnicos del Ecuador – FEPE – con 33 años y la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador – FESE – con 49 años. Cada una de estas con diferentes historias y procesos que, en algunos momentos determinados, han tenido convergencias en función de las circunstancias coyunturales de la política estudiantil y nacional.

El primer intento

CEUPE

La motivación de la unidad global del movimiento estudiantil tuvo su primer impulso real con la configuración política de lo que conocemos como Confederación de Estudiantes Universitarios y Politécnicos del Ecuador – CEUPE – en Noviembre del 2012. Alineada con su momento histórico, la CEUPE nació en determinadas circunstancias estructurales y coyunturales de la política universitaria y nacional. Estás la determinarían en un primer momento, pero no serían dirimentes en el juicio general de su accionar como estructura política. Esto, evidentemente, tuvo sus consecuencias a favor y en contra de otros procesos y de sí misma, pero, más allá de una evaluación definitiva que se pueda hacer sobre este proceso o respecto de determinadas acciones de sus actores y el lineamiento de su estructura, queda sobre todo el aprendizaje del primer proceso de integración global de las instancias de representación del movimiento estudiantil en el Ecuador. Como siempre, es solamente cuando nos alejamos un poco de las cosas que se facilita reconocerlas (y conocerlas) en su verdadera dimensión y magnitud, es por esto que cualquier debate que tenga como objetivo la consolidación de una Confederación de Estudiantes en el Ecuador, debe pasar por el análisis previo de los distintos momentos de consolidación de las instancias de representación nacional de las y los estudiantes.

Para comenzar, sería un error pensar que es un esfuerzo de menor mérito el buscar potenciar el movimiento estudiantil en el Ecuador. La experiencia nacional, e internacional de siglos, nos ha demostrado que el movimiento estudiantil tiene la capacidad, casi única, de hacer suyos los debates y banderas de lucha del general de la colectividad de una nación, con total legitimidad, profundidad y respaldo más allá de su campo directo de actividad. Además su potencial de acción es solamente entendible al trasluz de la lógica incansable y constante de la rebeldía y de la posibilidad de no depender completamente de ciertas instancias fácticas. Es por esto que no son pocos los analistas que posicionan a los movimientos estudiantiles de Latino América entre los movimientos sociales con mayor capacidad de incidencia.

El estar situados en un lugar tan privilegiado, como aquel que tiene como principal objetivo el articular ideas, discutir paradigmas, analizar procesos y dimensionar, de la manera más autónoma y entregada, las distintas realidades desde diferentes aristas, es un recurso que tiende a lo ilimitado, sobre todo cuando de buscar sentidos y direcciones en la acción política se trata.

Este documento pretende constituirse en una primera aproximación para comenzar el debate, necesario, de la consolidación de una Confederación unitaria de Estudiantes del Ecuador.

Consideraciones respecto de la CEUPE

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Para comenzar, asumiré como axiomática la creencia de que la Confederación Nacional de Estudiantes pretende, ante todo, generar Unidad en el movimiento estudiantil. Por esto, su estructura institucional debe tender a este fin. Desde mi perspectiva, es necesario hacer una evaluación previa de la base del pacto constitutivo inicial de la CEUPE.

Igualdad sustancial en la diversidad inevitable es el principio irrenunciable de la Unidad. Nunca existirá igualdad absoluta, “el universo no perdería el tiempo explorándose dos veces de la misma manera” suelen decir. Esto tiene implicaciones tanto para las macro, como para las meso y microestructuras. Tanto para las personas, como para las familias, y para las articulaciones políticas de los Estados.

Este patrón sistemático universal de igualdad sustancial en la diversidad configura también al movimiento estudiantil. Nunca habrá dos Federaciones Universitarias completamente idénticas, dado que nunca habrá dos dinámicas sociales y políticas idénticas dentro de dos Universidades. Aunque algunas tienden a parecerse más, como por ejemplo dos Universidades públicas pueden parecerse más que una Universidad pública y una privada, nunca existirá una compatibilidad absoluta. Sin embargo, siempre habrá vinculaciones sustanciales irrenunciables. Es probabilísticamente imposible que entre un billón de copos de nieve existan dos iguales en forma, sin embargo, todos comparten características exactamente iguales en composición. De la misma manera, aunque probabilísticamente es imposible que existan instancias de representación del movimiento estudiantil idénticas, incluso a nivel de Asociaciones de Escuela, es inevitable reconocer que aunque parezca que nuestras realidades entre Universidades Públicas, Privadas, Escuelas Politécnicas y Colegios distan, todos compartimos una igualdad sustancial común como Estudiantes.

En esa identidad común inicial debe fundamentarse el pacto de constitución de la Confederación Nacional. Cabe enfatizar que todas las Unidades parciales del movimiento estudiantil existentes en el Ecuador al momento (FEUE, FEUPE, FEPE Y FESE) se han articulado en función de los mayores grados de semejanza. De esto resulta evidente que para profundizar la Unidad del movimiento estudiantil, el sentido de colectivo debe profundizarse de igual manera, y esto, sobre todo, debe tener un reflejo en la estructura institucional de la Confederación.

Como fue mencionado, es evidente que existe mayor similitud entre dos Federaciones de Universidades Públicas y entre dos Federaciones de Universidades Particulares, que entre una Federación de Universidad Pública y una Federación de Universidad Privada. Esto se debe a un sinnúmero de diferencias en las características de las universidades, como: Autonomía financiera respecto del Estado, dependencia relativa a las dinámicas del mercado de acuerdo a la procedencia de sus fondos, procesos de articulación política fruto de procesos históricos previos de las Federaciones de Estudiantes, y fruto también de la composición social de sus estudiantes y sus sensibilidades políticas, de acuerdo a diferentes enfoques de la política, entre muchas otras. Si buscamos replantear una identidad común, esta inicialmente debe entenderse y debatirse en el marco de las situaciones comunes más directas: Todas y todos nos regimos a una misma Ley Orgánica de Educación Superior, todas y todos nos desenvolvemos en una misma nación, nos desenvolvemos en una misma coyuntura y estructura de la política nacional (aunque de diversas maneras), todas y todos buscamos fines similares con la política educativa nacional, al entenderla como eje estratégico del desarrollo del país, todas y todos tenemos la misma dinámica de cogobierno y por ende muchas de las veces los mismos límites y problemáticas, etc. Es necesario que el enfoque inicial de la acción de la identidad estudiantil nacional este orientada en función de estas realidades comunes, aunque no necesariamente estas acciones deban sostener la Unidad en el tiempo, en un momento inicial de consolidación, incluso discursiva, son necesarias.

Repercusiones sobre la estructura

La CEUPE tiene una estructura basada en comisiones y vocerías. Las vocerías están determinadas en función de los 3 gremios que la con forman, es decir, existen: Vocería por Universidades Públicas, vocería por Universidades Particulares y vocería por Escuelas Politécnicas. En ese sentido, esta distribución no correspondería directamente con el sentido de identidad común en función de la unidad sustancial que se plantea como eje central de la articulación de la Confederación Nacional, ya que estas están delimitadas en función de la identidad de las unidades parciales previas (FEUE, FEUPE, FEPE y FESE). Es por esto que la estructura, no solamente de vocerías divididas por gremios, debería transformarse a una articulación basada en circuitos regionales de trabajo de las Federaciones de Estudiantes y Consejos Estudiantiles sin importar si estas son Universidades, Escuelas Politécnicas o Colegios, Públicos, Privados o Municipales. Estos circuitos deben desembocar, en última instancia, en vocerías regionales, planificaciones y agendas descentralizadas que correspondan con la articulación Nacional de la Confederación.

Esto se fortalece también con el criterio de que la política es más representativa entre más cercana se encuentra de sus representados. Establecer una dinámica regional descentralizada, no solamente de representación sino también de acción, que se encuentre articulada a nivel nacional bajo un hilo conductor de política consensuada, debería ser un objetivo fundamental en el tiempo de la política del Movimiento Estudiantil.

Propuesta de consolidación

Hay un punto que considero tiene relevancia al momento de debatir la consolidación de una Confederación de Estudiantes a nivel nacional: Esta tiene que tomar en cuenta la estructura de décadas de representación estudiantil en el Ecuador.

La Confederación Nacional de Estudiantes en el Ecuador es necesaria, no solamente por la representación estudiantil, sino, principalmente, por el rol que esta debe desempeñar en el país. En ese sentido, es clave idear maneras de constituirla, y, evidentemente, hacerlo lo antes posible. Pero, sin importar lo apremiante de la labor, esta tiene que entenderse como una continuación del proceso histórico de consolidación Nacional de la representación del Movimiento Estudiantil del Ecuador.

No podemos pensar en formular una Confederación de Estudiantes del Ecuador funcional que no responda estrechamente a los procesos políticos forjados en décadas por la FEUE, la FEUPE, la FEPE y la FESE. Cabe resaltar en ese sentido que disputar la autodeterminación de los gremios nacionales en si es un deber previo fundamental. Como fue mencionado en un principio, han existido algunos momentos en que estas instancias se han encontrado de manera momentánea a lo largo de la historia, algunas han sido bastante cercanas en momentos y algunas bastante distantes también. Si buscamos constituir una Confederación de Estudiantes, esta debe responder de manera orgánica a las instancias previas y a sus décadas de historia.

Estas ideas, considero, son neurálgicas. Alguna vez en un debate dentro de la FEUPE alguien planteó la siguiente interrogante: “Si existiese una divergencia entre la FEUPE y CEUPE, ¿qué vocería tendría mayor legitimidad, la del Presidente Nacional de FEUPE, o la del vocero por parte de las Universidades Particulares de la CEUPE?” Esta pregunta fue meramente figurativa, puesto que desde el nacimiento de la CEUPE nunca existió un punto de divergencia que denotara un conflicto con la FEUPE – no por lo menos que yo tenga noticia –. Sin embargo, esta interrogante abre muchas más respecto de la dinámica interna de la CEUPE y su configuración y representatividad nacional. Algunas de ellas se plantearan a continuación.

La FEUPE fue parte de la CEUPE desde su constitución – esto fue decidido así por sus miembros en el 2012 –, entonces, por parte de las Universidades Particulares, hubo una adherencia en bloque a la CEUPE. Sin embargo, sobre la marcha de la consolidación de dicho proceso existieron algunas Federaciones de Universidades Particulares y Públicas que decidieron desvincularse de ese proceso. Entonces existía una ambigüedad, existían Federaciones de Universidades Particulares que eran parte de la CEUPE al ser parte de la FEUPE, pero también había algunas que, perteneciendo directamente a la FEUPE decidieron no pertenecer a la CEUPE. Esto también tenía relación con la lógica del funcionamiento de FEUPE dentro de CEUPE, ¿Qué rol tenía la estructura de vocerías por parte de las Universidades Particulares en la CEUPE, si existía ya una estructura con presidencia, vicepresidencia y más desde hace 33 años en la FEUPE?

Si bien existen estás y algunas interrogantes más por parte de la FEUPE a la CEUPE, no podemos valorar el accionar de CEUPE fuera de su momento histórico. En ese sentido, para entender con profundidad algunas de las razones que determinaron la estructura y acciones de esta, es necesario explorar la dinámica también de las Federaciones de Estudiantes de Universidades Públicas.

FEUE Nacional, como se mencionó al comenzar el artículo, había tenido en las últimas décadas una hegemonía del MPD en sus cargos de representación. Esto fue cambiando paulatinamente hasta que, hace pocos meses, la FEUE Nacional logra refundarse desde una dirigencia estudiantil nacional autónoma. En el 2012, al momento de fundarse la CEUPE, existía únicamente una FEUE Nacional vinculada al MPD, esto repercutía evidentemente en los ánimos integracionistas del proyecto de Confederación, haciendo que la única manera de integrar Federaciones de Universidades Públicas fuese haciéndolo una por una y no en bloque. Es por esto que, igual que como sucedió con la FEUPE, existen Federaciones que pertenecen a FEUE Nacional, pero no a CEUPE.

Es justamente por este proceso que deriva en que la política estudiantil en las Universidades Públicas sea más autónoma que existe una nueva posibilidad: La de hacer un pacto constitutivo desde las actuales Federaciones Nacionales. Este evidentemente sería un proceso que debería profundizarse en el tiempo, pero dar paso a una Confederación Nacional de Estudiantes como continuación a las Federaciones Nacionales ya existentes, no solamente evitaría que existan Federaciones Universitarias que están en las Federaciones Nacionales pero no en la Confederación, sino que también permitiría legitimar el proceso histórico de las Federaciones Nacionales y por ende, también, fortalecería la legitimidad de la Confederación.

La coyuntura política y social de los últimos años en el Ecuador y los procesos internos de la Universidad ecuatoriana, ha derivado en un momento en el que es posible, quizás como nunca antes en la historia del Movimiento Estudiantil, unificar la representación a nivel nacional. Es indispensable que como estudiantes entendamos esto, pues dejar ir este momento sería una irresponsabilidad histórica, política y social, no para con nosotros mismos, sino para con todas y todos aquellos que requieren de una articulación colectiva lo suficientemente potente, legítima y consiente, como para defender las demandas sociales más legítimas desde el marco de la independencia y la más legítima transparencia.

La propuesta radica entonces, en la configuración de la Confederación Nacional de Estudiantes en el Ecuador a partir de la convergencia de la FEUE y de la FEUPE, luego, pasado este primer momento de consolidación de la Confederación, el objetivo será fortalecer la cohesión, organización y procesos internos, a la par que trabajar, en el tiempo, por la Unidad de la Confederación con la FEPE y la FESE, entendiendo que un requisito indispensable para trabajar en conjunto debe ser la mutua aceptación de autonomía y la capacidad de representatividad del gremio.

Los desafíos actuales

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El planteamiento de la Unidad de las dos Federaciones Estudiantiles Nacionales más grandes del Ecuador no es solamente un desafío que recae en la arena de lo romántico y lo ideal, también es una necesidad fáctica para enfrentar los desafíos actuales más latentes que tenemos. En la lista de pendientes del Movimiento Estudiantil del Ecuador existen algunos puntos bastante importantes, que es necesario tratar de la manera más pronta y táctica posible:

  • La propuesta por parte de la Asamblea Nacional del Ecuador de analizar la Ley Orgánica de Educación Superior.
  • La propuesta por parte de la Secretaria Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación – SENESCYT – de crear la Agenda 2021 de la Educación Superior en el Ecuador.
  • Articulación en el debate sobre el Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, la Creatividad y la Innovación y los Saberes Ancestrales – Código Ingenios -.
  • La inserción de las instancias de representación del Ecuador en la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes – OCLAE –.
  • La revisión del Decreto 16 y su no compatibilidad con la estructura histórica del movimiento estudiantil.
  • Inserción en el debate de la Ley de Cultura
  • La creación de circuitos nacionales de Asociaciones de Escuela afines.
  • Fortalecer la democracia interna de las Universidades y por ende la autonomía universitaria.
  • El debate respecto del desarrollo de habilidades no-cognitivas como eje en la educación en todas las etapas.
  • El debate de la Educación Inicial Universal como Derecho Fundamental, priorizar esfuerzos a esta etapa dadas las pruebas que sostienen que el desarrollo cognitivo es mayor en estas edades.
  • El debate respecto de la pedagogía de la educación primaria y secundaria luego del primer momento de inversión en infraestructura.
  • Jornadas de trabajo voluntario por Emergencias Nacionales: Volcán Cotopaxi y Fenómeno del Niño.
  • Inserción en el debate de políticas que mermen la discriminación de género.
  • Verificación del cumplimiento de la política de cuotas para Pueblos y Nacionalidades Indígenas en las Universidades y Escuelas Politécnicas, Públicas y Particulares.
  • Mejorar de la vinculación de la Universidad con las necesidades de la sociedad, sobre todo en la generación de conocimiento en función de las principales problemáticas, y la participación focalizada de estudiantes en áreas priorizadas.
  • Fortalecer la consciencia de la necesidad de una sociedad orientada al conocimiento, por ejemplo, enfrentando el déficit de lectura de nuestra sociedad.
  • Fortalecer cada vez más la calidad de la Universidad en nuestro país.
  • Fortalecer la conciencia histórica de las y los estudiantes y de la sociedad.
  • La construcción de una agenda propia del Movimiento Estudiantil en la que se sobrepasen los debates locales para poder estructurar los proyectos nacionales.
  • Y, desde mi perspectiva, la más importante de todas, la transformación de la cultura de participación de las y los estudiantes en el Ecuador, viciada por las décadas de coptación de las instancias de representación por parte del MPD.

Sería ingenuo pensar que todos estos desafíos, y muchos más, serán enfrentados de la mejor manera si lo hacemos de manera fragmentada. Esta lista de pendientes no puede sino acrecentar la necesidad de forjar una Unidad en la acción de las instancias de representación del Movimiento Estudiantil, en función de la transversalidad que implica empezar a conocernos y a entendernos como iguales bajo el hilo común de nuestra esencia de estudiantes, pero fortaleciéndose de toda la diversidad que deriva de las 45 Universidades Públicas y Particulares del país.

Adicionalmente, no podemos ser ciegos respecto del momento histórico que viven nuestro país y América Latina en este momento. Existe, desde hace algunos meses, un revés en el ciclo económico que había primado en el planeta desde casi comienzos de siglo. Ante este escenario, resulta evidente que los desafíos para las organizaciones sociales de nuestros países se acrecentaran en el marco de la multipolaridad geopolítica y los intentos de reconstrucción de bloques que amenazan con coartar los avances de la región en materia política, social y económica. Una de las muestras claras de que aquello está sucediendo ya es la consolidación de tres de los tratados comerciales más amplios, en términos y en cobertura de mercados, de la historia de la Humanidad: Trans Pacífic Partnership – TPP – Transatlantic Trade and Investment Partnership TTIP y Trade in Service Agreement – TISA –. Además del fortalecimiento de propuestas políticas que fueron ya desechadas en la década de los 90s en la evidente mayoría de los países de la región, y que se enmarcan en propuestas de privatización y restricción del accionar del Estado.

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En dicho contexto, organizaciones de extensión nacional cohesionadas se convierten mucho más en una necesidad que, de pasar inadvertida, podría implicar una indefensión de proporciones inadmisibles ante los avances de grupos de poder internacionales que solamente acrecentarían la inequidad, entre otros males en nuestra sociedad Latinoamericana. Existe una grieta de participación coherente, e independiente de la polaridad partidista, en las organizaciones sociales de nuestro país que necesita ser llenada. Existe la necesidad de una postura netamente comprometida con la soberanía regional, con la propia consecuencia nacional, latinoamericana y gremial. Comprometida con los intereses gremiales antes que ante intereses de fuerzas exógenas. Existe la necesidad de una participación activa del Movimiento Estudiantil Nacional en el contexto de la realidad mundial.

Existe además la necesidad latente de politizar (no partidizar) a la sociedad, a las y a los estudiantes, para que la política light de todos los colores no gane terreno donde debe haber debate y participación, para que un slogan de campaña no reemplace los anhelos de los pueblos de sembrar esperanzas y sueños de sociedades más justas.

En el Ecuador tenemos la oportunidad. Sencillamente no podemos dejarla pasar.

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Cada generación nace con una responsabilidad histórica, cumplir con la nuestra no es una opción, es un deber.

No fueron solo aranceles – Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador – FEUPE –

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En los últimos meses la opinión pública nacional presencio como – con ascendente velocidad – tomo auge una demanda concreta de las y los estudiantes de las Universidades Particulares del país: La regulación del incremento de aranceles.
Esta demanda se concretó en buena medida con la aprobación por parte del Consejo de Educación Superior – CES – del Reglamento de Aranceles, Matrículas y Derechos en las Instituciones de Educación Superior Particulares http://bit.ly/1NVw3JK. Citaré parte de la resolución de la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador – FEUPE – emitida al momento de la aprobación de dicho Reglamento.

28 de Agosto de 2015

“A las y los estudiantes y a las Federaciones Universitarias, a quienes agradecemos por su esfuerzo en estos años de ardua lucha, debemos recordarles que este es un proceso continuo, que la defensa de nuestros derechos, y la de quienes nos rodean, no comienza ni termina con la aprobación de este Reglamento, sino que debe fortalecerse con cada bandera de lucha del movimiento estudiantil(…) Resaltamos que este es un logro del Movimiento Estudiantil ecuatoriano de dimensiones históricas, que necesariamente tiene que marcar un antes y un después en la Universidad Particular del Ecuador, ya que nunca antes había existido una normativa que garantizase la estabilidad, continuidad y acceso de las y los estudiantes de Universidades Particulares de manera directa. En ese sentido hacemos un llamado a no olvidar las calles recorridas y las consignas enunciadas en un proceso que es, fundamentalmente, de los estudiantes.”

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Como claramente se enuncia en la postura de la FEUPE, el proceso de aprobación del Reglamento es un momento clave para el Movimiento Estudiantil de las Universidades Particulares del Ecuador. Pero solamente constituye un eslabón dentro de un proceso mucho más amplio e importante, en el que existen determinados elementos que deben convertir la normativa en letra viva y a las banderas de lucha en propuestas cristalizables.

Este breve artículo busca explorar en que momento nos encontramos desde la FEUPE, y en el Movimiento Estudiantil de las Universidades Particulares, en el tránsito por aquel proceso continuo. Además, busca esbozar cuales son algunos de los elementos que, desde mi experiencia, resultan claves para la construcción de un Movimiento Estudiantil con real capacidad de incidencia, no únicamente sobre la política universitaria sino también sobre la política nacional y las demandas de la sociedad. Evidentemente esta perspectiva resultará limitada, y esto tiene la clara intencionalidad de animar a que muchas y muchos de mis compañeros se animen también a escribir para contribuir – en alguna medida – a la apremiante tarea de fortalecer al Movimiento Estudiantil en el Ecuador. Como Presidente de la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador FEUPE, evidentemente mi análisis estará enfocado a la dinámica que me resulta más cercana: la de mis compañeros.

¿Para qué Movimiento Estudiantil?

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Foto de Majo, Presidenta de la Asociación Escuela de Enfermería, Nutrición y Terapia Física de la PUCE – AEENT –, durante las manifestaciones convocadas por la FEUCE-Q 2014 debido al incremento abrupto de aranceles.

Es evidente para muchos que existen aristas de nuestra realidad que es necesario transformar. Evidentemente todas y todos tenemos diferentes perspectivas de que cosas y como necesitan estas ser transformadas, pero el diagnóstico general de que existen cosas que deben cambiar, tanto en el entorno como en nosotros mismos, es un punto de partida.

Para que estas cosas, cualesquiera que sean, transiten desde el reconocimiento de su necesidad de transformación a su real transformación, deben pasar por un determinado proceso, mismo que debe ser impulsado por aquellas personas conscientes de su necesidad de transformación.

Eso, de la manera más destilada, es básicamente lo que responde al porqué de la necesidad de un movimiento estudiantil: Existen muchas, muchas cosas en nuestras universidades y en nuestra sociedad que necesitan una transformación. Estás cosas que requieren transformación van desde los problemas cotidianos hasta los problemas estructurales, y es necesario entender que para que cualquier transformación se suscite, el punto de partida es la consciencia de la problemática, seguida del trabajo de determinados actores como núcleo dinámico que impulse los procesos y difunda consciencia para conducir la transformación.

En la realidad estudiantil las cosas que necesitan transformación son muchas, desde particularidades como regulación de determinados docentes, hasta composición de mallas curriculares y solución de problemas cotidianos como horarios de materias, matrículas, entre otras. También existen cosas que requieren transformación en un escenario más macro, como parámetros de evaluación de las Universidades, porcentaje de participación de estudiantes en instancias de decisión, ente otras, por ejemplo, como ocurrió con la FEUPE, regulación en materia de aranceles para precautelar lo establecido en los artículos 26, 28, 345, 352, 353, 355 y 356 de la Constitución respecto del rol del Estado en la educación y los derechos de acceso, permanencia, movilidad y egreso de los estudiantes.

Para concluir, la importancia del movimiento estudiantil radica, desde mi perspectiva, en un elemento adicional. Al ser la Universidad el espacio por excelencia de análisis de prácticamente todas las temáticas que competen a la sociedad, y al ser el estudiante el principal actor en el entramado universitario, el Movimiento Estudiantil tiene la legitimidad, casi única, de insertarse en prácticamente cualquier debate. En el Movimiento pueden transitar desde debates de reforma educacional, defensa de derechos, hasta debates de impuestos, estructura del mercado laboral, estructura del gasto público, legalización de drogas y más.

El Movimiento Estudiantil

Para comenzar, creo que es necesario hacer una aclaración evidente: No es lo mismo Movimiento Estudiantil que representación estudiantil. La primera es, de manera destilada y quizás algo simplista, las articulación orgánica de núcleo dinámico de actores conscientes de las cosas que necesitan transformación, y que emprenden acciones para impulsar los procesos que cristalicen esa transformación. La segunda es la instancia formal de representación institucional de las y los estudiantes de determinado espacio, ya sea colegio, universidad pública o particular, instituto, etc.

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Protestas estudiantiles de mayo del 68, Francia

Quisiera, a propósito de esta diferencia, plantear que es necesario que se entienda lo imperativo que resulta la concepción de un Movimiento Estudiantil que trascienda los espacios formales de representación. Es decir, que se entienda a la representación como uno de los medios para plantear las cosas que necesitan ser transformadas, pero que se dimensione primero como primordial la articulación de un Movimiento Estudiantil que tenga como fin último la transformación más allá de estar en las instancias de representación. En otras palabras, que no sea la existencia de las instancias de representación lo que motive la articulación de actores para buscar las cosas que necesitan transformación, sino que sean los actores conscientes de las cosas que necesitan transformación quienes se motiven a conducir las instancias de representación para impulsar los procesos necesarios.

Evidentemente, eso convierte a las acciones de actores articulados en no necesariamente dependientes de las instancias de representación. Pero resulta igualmente imperativo un núcleo dinámico de actores conscientes de la potencial capacidad de catalizar determinados procesos de transformación a través de la legitimación de sus propuestas mediante la democracia de las instituciones de representación de las y los estudiantes. Esto por un doble ejercicio, tanto de politización y concientización paulatina del grueso de la población estudiantil, como también para retroalimentar al núcleo dinámico de actores que buscan difundir la conciencia necesaria para consolidar procesos de transformación. Cabe resaltar que ambos ejercicios impulsan una de las transformaciones más importantes, la que determina la potencialidad de los demás procesos de transformación: la transformación cultural.

Las Asociaciones, Federaciones y la Confederación como herramientas para impulsar transformaciones podrán no ser únicas ni tampoco necesarias, pero definitivamente son catalizadoras de los procesos de transformación al llevar dentro de sí la legitimidad que deviene de la deliberación y la resolución democrática. Por ejemplo, si no existiese FEUPE probablemente existirían cuestionamientos y deliberaciones en torno a regular el incremento de Aranceles en las Universidades Particulares, pero fue la articulación de actores conscientes de la necesidad de regulación en el Ecuador, mismos que a su vez contaban con otras articulaciones de actores en cada Universidad, lo que impulsaría la existencia del Reglamento. Sin duda, sin la legitimidad que otorga el que estas demandas crucen el filtro de la deliberación y la democracia de las instancias de representación de cientos de miles de personas, no existiría Reglamento de regulación de Aranceles.

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Reunión de FEUPE con el Consejo de Educación Superior – CES – el 21 de Enero del 2015

De igual manera, y quizás más importante, no hubiese existido Reglamento sin la participación activa de cientos de estudiantes, demostrada en diferentes movilizaciones en Universidades del país a través de los cerca de 3 años de articulación de la propuesta. Si bien estas demandas en algunos casos eran planteadas sin un núcleo dinámico de actores conscientes de que se necesitaba un cambio estructural y no solamente compensaciones de mediano plazo, fue justamente esta articulación no orgánica de corto plazo lo que, enlazada a los procesos institucionales de la FEUPE, permitiría acrecentar la legitimidad de las demandas y consolidar las propuestas que se venían trabajando.

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Fotografías de las protestas de Noviembre – Diciembre en la PUCE convocadas por la FEUCE-Q 2014
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Protestas de Estudiantes de la Universidad de las Américas – UDLA – en Agosto del 2015 respaldadas por la FEUPE

Pero este Reglamento es únicamente una de las cosas que necesitan transformación en nuestras Universidades y en nuestra sociedad. La necesidad de una articulación orgánica de estudiantes que impulsen el debate y la consciencia sobre una amalgama de diferentes cosas que necesitan transformación resulta indispensable. Al mismo tiempo se necesita una estructura Confederativa Nacional que impulse esos procesos.

Representación Estudiantil en las Universidades Particulares del Ecuador

Sería probablemente fútil el intento de diagramar la presencia del Movimiento Estudiantil en la actualidad en nuestro país, sin embargo, una aproximación es necesaria, sobre todo desde las Universidades Particulares, terreno poco explorado en el debate general de la política estudiantil.

Para iniciar el análisis del Movimiento Estudiantil de las Universidades Particulares en el Ecuador, comenzaré por detallar su estructura institucional de representación, esto por cuanto considero es necesaria una primera idea general.

Luego de las primeras etapas del proceso de evaluación de universidades emprendido por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior – CEAACES –, fueron clausuradas 14 Universidades, todas particulares. Esto hace que en la actualidad existan 26 Universidades Particulares en el Ecuador:

8 de ellas son cofinanciadas, es decir que reciben rentas del Estado en diferentes cuantías, con el fin de otorgar becas a estudiantes – bajo modalidades decididas por las Universidades –, estas son:

Pontificia Universidad Católica del Ecuador – PUCE (68 años)
Universidad Católica de Cuenca – UCACUE (45 años)
Universidad Católica Santiago de Guayaquil – UCSG (53 años)
Universidad del Azuay – UDA (25 años)
Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil – ULVR (49 años)
Universidad Politécnica Salesiana – UPS (21 años)
Universidad Técnica Particular de Loja – UTPL (44 años)
Universidad Tecnológica Equinoccial – UTE (44 años)

Las otras 18 Universidades están totalmente autofinanciadas, estas son:

Universidad Particular Internacional SEK – UISEK (22 años)
Universidad Particular San Gregorio de Portoviejo – USGP (15 años)
Universidad Casa Grande – UCG (16 años)
Universidad de Especialidades Espíritu Santo – UEES (22 años)
Universidad de Especialidades Turísticas – UCT (15 años)
Universidad de las Américas – UDLA (17 años)
Universidad de los Hemisferios – UDLH (11 años)
Universidad de Otavalo – UO (13 años)
Universidad del Pacífico Escuela de Negocios – UPACIFICO (18 años)
Universidad Iberoamericana del Ecuador – UNIBE (24 años)
Universidad Internacional del Ecuador – UIDE (19 años)
Universidad Metropolitana – UMET (15 años)
Universidad Regional Autónoma de los Andes – UNIANDES (18 años)
Universidad San Francisco de Quito – USFQ (27 años)
Universidad Tecnológica ECOTEC – ECOTEC (8 años)
Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil – UTEG (15 años)
Universidad Tecnológica Indoamérica – UTI (17 años)
Universidad Tecnológica Israel – UISRAEL (16 años)

Las 26 Universidades Particulares del país aglomeran en la actualidad a aproximadamente 283 mil estudiantes, según datos del CES.

En cuanto a representación estudiantil, considero necesario aclarar que existen dos “formas” de representación: La representación estudiantil gremial y la representación estudiantil de cogobierno. En sus detalles nos adentraremos a continuación.

La estructura de representación gremial de las y los estudiantes de Universidades Particulares del Ecuador está inscrita en diferentes niveles. La FEUPE, en su última Asamblea Nacional de Federaciones del 4 de Agosto de 2015, reconoció como idónea la siguiente estructura:

Una Asociación de Estudiantes por cada Escuela
Una Federación de Estudiantes por cada Universidad
y una Confederación Nacional de Estudiantes por el Ecuador

Adicionalmente en la FEUPE se han consolidado 3 Coordinaciones Regionales: Norte, Centro y Sur. Esto para facilitar y propiciar trabajo permanente entre las Federaciones geográficamente más cercanas, fuera de las Asambleas Nacionales de Federaciones y las Reuniones Nacionales de Directiva.

El mecanismo que hemos acordado para elección de los miembros de todas las instancias de representación dentro de la FEUPE es la democracia: Para elección de representantes a Asociaciones de Escuela, la elección será por votación universal de las y los estudiantes de la Escuela. De igual manera, para elección de representantes de Federaciones por Universidad la votación será universal de todas y todos los estudiantes de la Universidad. Solamente para directiva de la Confederación Nacional, la elección será dentro de la Asamblea Nacional de Federaciones, en la que todas las Federaciones de Estudiantes por Universidad adherentes a la Confederación Nacional tienen derecho a un voto, esto principalmente por la dificultad de realizar elecciones universales simultáneas en todas las Universidades Particulares del Ecuador.

De las 26 Universidades Particulares, 7 de las 8 cofinanciadas tienen Federaciones Universitarias constituidas, la restante tiene una Asociación Escuela con un proceso de Federación en marcha. De las 18 Universidades autofinanciadas, solamente 10 tienen algún nivel de organización. Estas 10 Universidades no tienen Asociaciones Escuela en su mayoría, ni tampoco Federaciones de Estudiantes, tienen otras formas de organización bajo modalidad de Gobiernos Estudiantiles, Consejos Estudiantiles, entre otras. La intención del pronunciamiento de la Asamblea Nacional de Federaciones, respecto de definir los parámetros de estructura de representación de las Universidades miembro de FEUPE, es establecer un marco común de representación estudiantil a nivel nacional, con el fin de ampliar las estructuras de participación de las y los estudiantes.

Respecto de la representación estudiantil a cogobierno, cabe empezar por definir que el cogobierno es entendido como la participación de los diferentes estamentos universitarios en las instancias de decisión de las Universidades con voz y voto. En ese sentido, existe una diferencia entre cogobierno y los representantes de Asociaciones, Federaciones y Confederación de Estudiantes. La representación a cogobierno está limitada en su accionar a estas instancias de decisión, su mecanismo de selección, detallada en la Ley Orgánica de Educación Superior LOES, es la elección universal de los estudiantes de una Universidad.

Cabe enfatizar que la obligatoriedad de la representación estudiantil a cogobierno, impulsada por la LOES del 2010, está, en muchas de las Universidades Particulares, sobre todo en las totalmente autofinanciadas, comenzando a cumplirse. Desde la FEUPE, al considerar al cogobierno como clave en la articulación del Movimiento Estudiantil, hemos creado un Consejo Consultivo de sus representantes estudiantiles (similares consejos se han creado para representantes estudiantiles a la Asamblea de Educación Superior, Estudiantes de Pueblos y Nacionalidades Indígenas y más)

Adicionalmente, cabe enfatizar que se necesita esclarecer los requisitos de postulación de candidatos a las diferentes instancias de representación. En el artículo 61 de la Ley Orgánica de Educación Superior LOES se establece que “Para las dignidades de representación estudiantil al cogobierno, los candidatos deberán ser estudiantes regulares de la institución; acreditar un promedio de calificaciones equivalente a muy bueno conforme a la regulación institucional; haber aprobado al menos el cincuenta por ciento de la malla curricular; y, no haber reprobado ninguna materia”. La aclaración tiene relación con la diferencia entre cogobierno y representación estudiantil, ya que, si bien los requisitos para representación a cogobierno se encuentran establecidos en la LOES, los únicos requisitos que aplican para postulación de representantes a las diferentes instancias de representación gremial son aquellos fijados por los mismos estatutos de las instancias.

La Transformación Cultural

Todos estos cambios, tanto de institucionalidad como de organicidad, son en sí mismas parte de la transformación cultural de la Universidad ecuatoriana, partiendo del gremio estudiantil, para propender a la transformación cultural de nuestra sociedad. Esta transformación sin duda alguna debe ser el sostén y catalizador para cualquier otro proceso de transformación.

La mayoría de problemas – incluso de Aranceles – en las Universidades Particulares de nuestro país, deviene de la escasa o casi nula concepción de las y los estudiantes como coparticipes en la construcción de la Universidad y la sociedad, es decir, aunque en nuestra Constitución se reconozca que la educación es un derecho y no como una mercancía, los estudiantes seguimos siendo vistos como simplemente consumidores, no como coparticipes.

Y esto, desde mi perspectiva, también parte de que en buena medida nos seguimos viendo a nosotros mismos como clientes. Por lo que se entiende que es necesaria una toma generalizada de conciencia en el gremio estudiantil como catalizador de procesos de democratización que devengan en la transformación cultural de la Universidad, y esta a su vez contribuya en la tan necesaria tarea de democratización y transformación de la sociedad. Se necesita un Movimiento Estudiantil consciente de las diferentes necesidades de transformación, y consiente también de su real capacidad de lograrlo.

Adicionalmente, quisiera profundizar en una arista de la transformación cultural que suele ser un lugar común en el debate de la política universitaria y que, desde mi perspectiva, es uno de los temas que más requieren profundizarse. La autonomía universitaria – y la autonomía de los diferentes gremios – no deriva solamente de alejarse de determinadas posturas políticas, o de distanciarse lo más posible del Estado, deriva, necesariamente, de la conciencia, por parte de un núcleo dinámico de actores, del rol transformador de la Universidad como conjunto, y como este rol debe precautelarse por sobre cualquier fuerza exógena. Estás fuerzas exógenas pueden ser fuerzas estatales, suponiendo intenciones de privatización que pueda tener algún gobierno; fuerzas del mercado, que es la realidad más recurrente, alejarse del Estado lo suficiente como para que el mercado determine todo cuanto ocurre en los claustros universitarios, olvidando que detrás de la “neutralidad” de las fuerzas del mercado existen claras relaciones e intenciones de poder de gente con nombre y apellido; fuerzas externas, sobre todo entendiendo el rol protagónico que tiene la gestión del conocimiento en la disputa geopolítica global, y como la transformación de la correlación de fuerzas y las relaciones de dependencia – sobre todo de los países primario exportadores – dependen en gran medida de la capacidad de producción de conocimiento.

Es necesario entender que la única vía para que exista una real autonomía universitaria radica en un núcleo dinámico de actores – de diferentes gremios: estudiantiles, administrativos, docentes, etc – conscientes de las cosas que necesitan transformarse en la sociedad y en la misma universidad, y que tengan una clara noción respecto de los procesos necesarios para consolidar esas transformaciones y de difundir la conciencia necesaria a las bases de la sociedad.

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En conclusión…

Es necesario entender que la Universidad es un espacio clave de construcción de la sociedad. El estado de nuestra Universidad determina el estado de nuestra sociedad, y viceversa, en un proceso de retroalimentación continua. En ese sentido tenemos que asimilar que la transformación de la Universidad implica necesariamente una transformación de la sociedad.

Es indispensable que exista un Movimiento Estudiantil que se construya desde la identificación de las cosas que busca transformar – desde los problemas más cotidianos del devenir universitario, hasta las problemáticas estructurales tanto de la Universidad como de la sociedad –, y es, en razón de ese reconocimiento y una clara orientación en los procesos y las tácticas a ser implementadas para cristalizar la transformación, que debe entenderse a la estructura de representación como instancia de conducción y legitimación. Las instancias de representación son un catalizador de los procesos de transformación. Sin procesos de transformación las instancias de representación son inertes.

Algunas cosas aberrantes suelen parecernos normales simplemente porque las vemos todos los días. Desde la, en algunos casos, escasa deliberación e incidencia de los estudiantes en los predios Universitarios, pasando por la escasa concepción de los estudiantes como coparticipes en la construcción de nuestras Universidades y sociedad, hasta el vivir en la Región más inequitativa del planeta, en la que existen grupos que tienen casi todo y otros que tienen prácticamente nada, que existan injusticias de género, medio ambientales, con animales, agrarias, entre generaciones y muchas más, generalmente a escasa distancia de nosotros. En cosas como aquellas, y con seguridad en cientos más, es necesaria la acción consciente del Movimiento Estudiantil.

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Coeficiente de Gini en el mundo: Entre más cercano a cero (blanco) más equitativa es la distribución del ingreso, entre más cercano a uno (azul oscuro) más inequitativa es la distribución del ingreso. Datos: http://1.usa.gov/1ju9ux8

Quizás este artículo parezca tardado respecto de la coyuntura en la que se desenvuelve la lucha por la regulación de aranceles, pero esto tiene una intencionalidad clara: Contribuir a la transformación cultural, tan necesaria en la Universidad ecuatoriana y en el gremio estudiantil para posibilitar la existencia de un Movimiento Estudiantil con real capacidad de incidencia. No se trata solamente de reaccionar ante determinadas coyunturas, se trata, fundamentalmente, de analizar detenidamente las aristas de nuestra realidad, y que, a través de esa conciencia, podamos darle sentido a la acción para propiciar transformaciones necesarias. Los aranceles son un tema, pero ¿estamos preparados para afrontar todos los demás?

Es evidente que se necesita un cambio cultural en la Universidad ecuatoriana, tanto en las instancias administrativas y directivas de las Universidad al reconocer al gremio estudiantil como coparticipe de la construcción de la Universidad y la Sociedad, como dentro del gremio estudiantil para dimensionar su capacidad de incidir en el cambio de su realidad inmediata, Universitaria y Nacional.

Esta transformación cultural también es necesaria porque de su fomento depende la conciencia política o politización (NO PARTIDIZACIÓN) en los jóvenes y estudiantes no únicamente universitarios, lo que, a su vez, es lo único que puede sostener procesos de transformación social. Es por esto que al momento estamos evaluando, desde las Federaciones Nacionales de Estudiantes de Universidades Públicas y Privadas, la propuesta de incrementar el porcentaje de participación en el cogobierno para nuestro gremio, ya que en el artículo 60 de la LOES se establece que “La participación de las y los estudiantes en los organismos colegiados de cogobierno de las universidades y escuelas politécnicas públicas y privadas, en ejercicio de su autonomía responsable, será del 10% al 25% por ciento total del personal académico con derecho a voto, exceptuándose al rector o rectora, vicerrector o vicerrectora y vicerrectores o vicerrectoras de esta contabilización”, esto – hasta el momento – por algunas razones:

• Al ser entendida la educación – en todos sus niveles –, como derecho y no como mercancía, se entiende que necesariamente su administración debe estar sujeta a la democracia y la participación por sobre la imposición. Lamentablemente esto no sucede en la mayor parte de Universidades Públicas, Particulares y Escuelas Politécnicas, y uno de los factores que contribuyen a esto es la reducción de la participación en cogobierno al gremio de estudiantes.
• El sistema de techos y pisos en porcentajes – 10% a 25% – para participación estudiantil en cogobierno resulta, en casi todos los casos, en la imposición de pisos para el gremio estudiantil, que poco puede hacer para propiciar lo contrario.
• El aislamiento en el que se ve inmerso el gremio estudiantil ante imposibilidad de tener realmente capacidad de incidencia en las decisiones en el cogobierno universitario, son quizás el principal factor que impulsa movilizaciones estudiantiles en las Universidades Particulares del Ecuador.

Tenemos que caminar dando pasos profundos en el entendimiento de que la existencia de un Movimiento Estudiantil consiente de su capacidad de incidencia es indispensable en la transformación de la realidad universitaria y social. Esto debe estar aunado a la conciencia de la potencialidad de las instancias de representación de ser una herramienta de conducción de los procesos de transformación.

En la FEUPE nos encontramos fortaleciendo una estructura que fundamente su legitimidad en la deliberación y en la democracia, y que pueda realmente viabilizar procesos de transformación en nuestra sociedad para viabilizar la existencia de un Movimiento Estudiantil con real capacidad de incidencia.

FEUPE GRAMSCI

PD: Nuestras federaciones estudiantiles son relativamente jóvenes respecto de las de los demás países de América Latina, esto, fuera de justificarnos, debe acrecentar el ritmo de nuestro crecimiento.
La Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile – FECh – tiene 109 años.
La Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile – FEUC – tiene 77 años.
La Federación de Universitaria Argentina – FUA – tiene 97 años.
Mientras que la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios (Públicos) del Ecuador – FEUE Nacional – tiene 72 años (a esto quizás debamos restarle algunas décadas durante las cuales el gremio estuvo secuestrado por el MPD http://bit.ly/1WPdEAJ) y la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador – FEUPE – tiene 32 años.

Carta entregada al Papa Francisco en la ciudad del Vaticano el 27 de Abril del 2015

Carta entregada al papa Francisco el 7 de Julio de 2015 en la ciudad Vaticano.
http://papafranciscopuce.blogspot.com/2015/07/mensaje-del-papa-francisco-en-la-puce.html
PapaFrancisco “La educación es uno de los retos más importantes que enfrenta la Iglesia” – Papa Francisco.

Cuando me enteré de que Usted sería el Papa, sentí que alguien como nosotros sería el Papa. A la final, todos los latinoamericanos sentimos lo mismo, ¿no?, tenemos las mismas necesidades, las mismas pasiones, hinchamos los domingos en el estadio, apoyamos a la Argentina en la final del mundial (siempre y cuando no le vayan al Scratch), tocamos guitarra y tenemos una capacidad de indignación única ante las injusticias sociales, me imagino que las mismas que usted sentía cuando tenía mí edad (quizás bastante similares porque ambos tuvimos educación jesuita, en mi caso, en el Colegio San Gabriel y en la Pontificia Universidad Católica). Esa, es justamente la razón de esta carta, decirle que muchos jóvenes latinoamericanos sentimos una misma indignación: Que el mercado parece haber triunfado sobre la Educación.

Como usted dijo “la educación es un acto de amor, es dar vida”. Ahora quisiera contarle un poco de la realidad de la educación en Latinoamérica, tomando como ejemplo, Ecuador (país que usted ha elegido como el primero a visitar en su gira, quizás nos vio en el Super Bowl). Si bien en nuestra Constitución se establece que “la educación superior no podrá tener fines de lucro”, y, mientras que en la educación pública, hace no mucho, se aprobó un reglamento de gratuidad, en la educación particular la historia no ha sido tan color de rosa. En los últimos años hemos visto como varias Universidades han encarecido significativamente los costos de nuestra educación, con el pretexto de mejorar la “calidad”, el resultado: miles de estudiantes tuvieron que renunciar a su educación, tuvieron que endeudarse, o, peor aún, endeudar a toda su familia. Y quisiera enfatizar que la participación de los estudiantes en esta toma decisiones es casi tan real como el Macondo de García Marqués. Bien lo exhortó Chomsky al decir que, en la reforma neoliberal de la educación, “los costos, claro está, los pagan los estudiantes (…). Pero es un rasgo típico de una sociedad dirigida por la mentalidad empresarial transferir los costos a la gente”. Esta educación no piensa en nosotros como seres humanos, en nuestros problemas, en nuestras familias, en nuestra realidad socioeconómica, en nuestros países… Esto deja claro, y me imagino estaremos de acuerdo en decir, que no es amor.

Fue una gran sorpresa para muchos de nosotros enterarnos que usted vendría a nuestra Universidad, y más aún que será para reunirse con estudiantes, pero debo confesar que temo que se encontrará con una historia que intentará no ser contada, la historia de quienes ya no son parte de la PUCE, y de quienes podrían dejar de serlo dentro de meses. Según encuestas realizadas, en la PUCE el 67% de los estudiantes adquirieron deuda para poder seguir estudiando en el semestre en curso, de volver a ocurrir los incrementos en las matrículas, como está planificado, el 41% de los estudiantes responde que dejaría de estudiar en nuestra Universidad el próximo semestre. Por otro lado, quisiera resaltar que la participación del cogobierno estudiantil en la Universidad es apenas 1 entre 9 votos, es decir que, recibimos una educación cristiana, pero no recibimos un trato cristiano, como se habla en la encíclica Rerum Novarum sobre la justicia social. La tristeza que tenemos ante lo que ocurre no hace de lado la gran expectativa que le tenemos al poder visitarnos, al contrario, ocasiones como esta me hacen pensar que existe una razón por la que la virgen dolorosa revelo su milagro justamente ante los estudiantes.

Olvidaba decir que una cosa más que seguramente tenemos en común es el apego a la frase de San Ignacio de Loyola: “Ser más para servir mejor”. No olvidemos que Ser más implica necesariamente acercarnos al prójimo y que para servir se necesita comprometernos con él. La educación es la piedra angular de cualquier lucha social. Espero que su visita, más allá del protocolo, cause una real y profunda reflexión, y quien sabe, quizás genere un cambio profundo y aquel estudiante sin recursos económicos ya no sea excluido de una educación, que no por privada debería ser elitizada.

Erik Mozo
Presidente Federación Estudiantes Universidad Católica del Ecuador, FEUCE 2014-2015
Presidente Confederación Nacional Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador, FEUPE 2015-2016

Para quienes tienen preguntas sobre los incrementos de matrículas en la PUCE, les dejamos este vídeo. Cabe resaltar que los datos presentados aquí corresponden al último semestre del 2014, mientras los datos expuestos en la carta corresponden al primer semestre del 2015.

Y para quienes tienen preguntas sobre las protestas convocadas por la FEUCE (y colectivos estudiantiles) en noviembre del 2014, y algunos de sus efectos, les dejamos este vídeo.

 Que viva los Estudiantes!

Un punto de inflexión en la historia de la Federación Nacional de Estudiantes Universitarios (Públicos) del Ecuador – FEUE Nacional –

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Quisiera comenzar diciendo que la intención de este escrito no es otra que la de describir, desde mi perspectiva, un proceso de cambio histórico que al momento se gesta dentro de las estructuras del movimiento estudiantil de las Universidades Públicas del Ecuador. Al mismo tiempo, consciente de la importancia de la autonomía relativa de las organizaciones sociales, y sobre todo de la organización estudiantil por su transversalidad y a veces carácter decisivo en diversas luchas, debo aclarar que mi respaldo supera personalidades de momentos determinados, para asentarse en los procesos emprendidos por colectividades y en las causas finales de dichos procesos. Por otra parte, este escrito también tiene como objetivo retomar brevemente algunos puntos y contraponerlos a su contexto y secuencia. Esto me parece resulta necesario sobre todo porque siento que nos encontramos en un momento en el que recordar la historia puede ser la única forma para realmente poder transformarla . Esto no pretende ser reseña extremadamente detallada.

Dicen que, en algunas ocasiones, debemos alejarnos un poco de las cosas para “poder verlas bien”. Esa es la razón por la que considero que mi, quizás no tan cercana, perspectiva puede resultar valiosa.

Inicios de la FEUE Nacional

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Varios representantes estudiantiles, reunidos en la I Conferencia Nacional de Estudiantes Universitarios, dan nacimiento a la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE Nacional, el 6 de diciembre de 1942, hace ya 72 años.

Su primera acción clara fue luchar en contra el gobierno de Arroyo del Río, mismo que estaría alineado con el gobierno de los Estados Unidos, para, por ejemplo, pese a la tendencia del mercado mundial en cuanto a la alta demanda de materias primas mantener congelados los precios a un cuarto de lo que se cotizaban en el mercado internacional. Esto, según él, tendría como objetivo fortalecer la lucha contra el fascismo. Pondría además al servicio de la armada estadounidense las islas Galápagos y la Península de Santa Elena para que se instalasen bases aéreas, permitió que el ejército extranjero tuviese prioridad en la ruta del ferrocarril Guayaquil-Salinas, permitió la creación de un campo de concentración en Cuenca donde se encarcelarían italianos y alemanes de nacimiento ecuatoriano, entre otras cosas.

Esta secuencia de eventos provocarían enfrentamientos entre diversas fuerzas sociales y el gobierno de Arroyo del Río, el más emblemático sería el enfrentamiento del 28 de Mayo de 1944 en Guayaquil, a poco más de un año de nacimiento de la FEUE Nacional. Con un tiroteo entre fuerzas del Estado y diversas fuerzas sociales, entre ellas universitarios, que duraría hasta las 7 de la mañana del día siguiente, comenzó la sublevación general del pueblo del Ecuador, misma que no terminó de esparcirse hasta la renuncia del entonces Presidente de la República. Esta revuelta general del puedo ecuatoriano dejaría, según Francisco Garzón Valarezo “a los universitarios y a los sindicatos a cargo del país”. Este evento trascendental en nuestra historia lleva el claro nombre de “La Gloriosa”. La Gloriosa Para entender un poco más de la dinámica y función del nacimiento de la FEUE Nacional, es necesario que recordemos también el panorama geopolítico del momento, ya que, como resulta evidente cada vez que nos adentramos en nuestra historia, este tiene un carácter determinante en varios de los episodios de nuestra vida nacional.

En 1942 el mundo se encontraba sumergido en la Segunda Guerra Mundial, guerra que afectaría, de una manera u otra, a casi todos los países del planeta. El Ecuador no es la excepción, y por lo descrito en líneas precedentes podemos dar fácil cuenta de que la FEUE nace dentro del escenario nacional con un color rojo evidente, propio de una clara ideología de izquierda, remarcando de una manera local esa disputa geopolítica que al momento dividía hondamente el mundo. La FEUE nace, se podría decir, como elemento de choque local influenciada sobre todo por la creciente presencia de la URSS en el escenario político y sobre todo ideológico a nivel mundial. Terminada la guerra la tendencia de polarización continuaría durante la guerra fría, enfrentamiento no bélico permanente entre las dos principales potencias vencedoras sobre el fascismo alemán en la segunda guerra mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, y los Estados Unidos de Norte América, EEUU (sobre esto cabe resaltar que la primera tendría más méritos para llamarse vencedora, ya que perdería 23,4 millones de personas, 26 veces más de lo que perdieron USA y Reino Unido juntas, además de ser Stalingrado el lugar que cambiaría la guerra). 54c1204672139e206e8b4614

El día del estudiante

El 29 de Mayo de 1969, hace exactamente 46 años, y exactamente 25 años después de “La Gloriosa”, durante el Gobierno de José María Velasco Ibarra, un grupo de estudiantes, principalmente secundarios, miembros de la Federación Nacional de Estudiantes Secundarios del Ecuador – FESE -, se tomaron la Casona Universitaria de la Universidad Estatal de Guayaquil, con la finalidad de exigir libre ingreso a las Universidades. A la historia resta lo que vino después: Un desenlace atroz. El desalojo de los estudiantes fue totalmente brutal, participaron comandos del Ejército, entre ellos el comando de paracaidistas, además de carabineros (todos sabemos bien que recuerda esa palabra) equipados con armamento policial. La masacre le costaría la vida a más de 30 jóvenes, además de la prisión y denunciados episodios de tortura para 140 estudiantes. casona Luego de esta gesta, sin duda heroica, por parte de las y los estudiantes secundarios, y sin duda nefasta por parte del Estado presidido por José María Velasco Ibarra, en complicidad con el Consejo Universitario de la Universidad Estatal de Guayaquil de aquel entonces, se consiguió el retirar los exámenes de ingreso a la Universidad, medida que esperaba garantizar el acceso a la educación superior a las personas menos favorecidas por la distribución extremadamente inequitativa de la riqueza nacional.

Lastimosamente el Estado tomo esa medida de manera aislada, y el principal objetivo que se buscó lastimosamente no se consiguió. Esto sucedió principalmente porque se descuidaron las problemáticas estructurales, como por ejemplo: garantizar primero el acceso al colegio público, garantizar las condiciones para que este pueda culminarse, garantizar que las condiciones socio económicas no resulten un desincentivo radical a la hora de decidir entre estudiar y trabajar al finalizar la instrucción secundaria, buscar que la calidad de la educación secundaria pública se incremente y consiga otorgar igualdad de condiciones en cuanto a formación que la educación secundaria privada, entre otras.

Según el Instituto de Investigaciones económicas de la Universidad Central del Ecuador, la matrícula universitaria se incrementó sustancialmente en los años siguientes a la supresión de los exámenes de ingreso, pero los estudiantes en más de un 90% continuaron proviniendo de las clases medias y altas; manteniéndose así en menos de un 10% los hijos de obreros, artesanos y campesinos.

El Movimiento Popular Democrático, MPD, y la FEUE

dffdsfds Según los registros, el MPD se funda el 17 de Marzo de 1978 y tiene acta de defunción en el registro del Consejo Nacional Electoral CNE, en julio del 2014. Es decir, existió de manera formal durante cerca de 36 años, esto evidentemente no quiere decir que haya nacido en ese momento, ni tampoco quiere decir que ya haya desaparecido. No pretendo adentrarme en la configuración de fuerzas políticas precedentes al nacimiento de dicho partido.

Nuevamente, pero décadas más tarde, el escenario geopolítico internacional volvería a resultar determinante en la dinámica de las organizaciones sociales del Ecuador, sobre todo aquellas de izquierda. Citaré a continuación un extracto del libro “Crisis y Reforma de la Universidad Ecuatoriana” de Osvaldo Hurtado (quién por cosas como la sucretización de la deuda no cuenta ni con un ápice de mi simpatía): “Existieron divisiones que afectaron a los partidos marxistas, unas causadas por el cisma chino-soviético derivado de la coexistencia pacífica con el capitalismo adoptada por la URSS (1956); y otras motivadas por la Revolución Cubana (1959) y la vía armada guerrillera que Fidel Castro y el Che Guevara promovieron en Latinoamérica. Sectores radicalizados constituidos principalmente por jóvenes, dejaron el Socialismo y el Comunismo ortodoxo y fundaron el Partido Socialista Revolucionario, PSR, (1963) y el Partido Comunista Marxista Leninista, Pcml, (1964), (más tarde conocido como MPD), que a partir de 1965, en general, pasaron a controlar las organizaciones estudiantiles de las universidades públicas(…) La clausura de la Universidad, la persecución que sufrieron y la lucha que libraron contra la Junta Militar (1963-66) contribuyeron a consolidar su liderazgo en el movimiento estudiantil; así como la desorganización en la que cayeron las fuerzas no marxistas y la apatía de amplios sectores universitarios(…) Consecuentemente, como suele suceder cuando la teoría no corresponde a la realidad, la lucha política del movimiento estudiantil resulto estéril y no logró alcanzar ninguno de los objetivos revolucionarios que se propuso.”

A propósito de esto, según varios textos y versiones de expresidentes de la FEUE, entre las que consideraban sus principales luchas podemos contar: la nacionalización del petróleo, el libre ingreso a la Universidad, la ampliación del cogobierno, la expulsión de las transnacionales TEXACO GULF y OXY, la no firma del TLC con EEUU, la exigencia de un presupuesto a las universidades, la oposición a la privatización de la educación superior pública en el Ecuador, la gratuidad de la matrícula, la salida de varios gobiernos entre 1997 y 2004. Como debe ser ya entendido a este momento, pocas de estas luchas, por no decir solamente una, fueron ganadas en los ya más de 50 años (considerando la fecha de 1965) en los que el MPD ha tomado para si al gremio universitario, la gran mayoría de estas luchas fueron conquistadas solamente en los últimos años, pero no por ellos. 300px-PCMLE_Marcha

Los últimos días del MPD en la FEUE

La FEUE Nacional al momento cuenta con 15 filiales en el país, 3 de las cuales, según versiones de varios presidentes de FEUEs filiales, tienen aún directivas cercanas al MPD, estás serían: Latacunga, Quevedo y Santa Elena. El actual presidente de la FEUE Nacional se llama Javier Rojas.

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En una ocasión me encontré con el en una entrevista sobre el alza de las tarifas del transporte masivo por parte de los GADs, nuestros puntos eran evidentemente antagónicos. La campaña que desarrollaba la FEUPE, tanto en la capital como en las diferentes ciudades del país, tenía un enfoque en el que se buscaban debates, tanto de transportistas con universitarios como con la sociedad en general, además cuentas y compromisos en cuanto a calidad del servicio, contaminación medioambiental, entre otras.

Por otra parte, era evidente que el enfoque del entonces presidente de la FEUE (si bien podía tener más), era buscar una polaridad política convocando a las y los estudiantes a las manifestaciones más próximas contra el gobierno actual, por lo menos eso sería lo más mencionado en la entrevista en la que me encontré con él. Eso, después de todo, podría no estar fuera del rol del representante estudiantil, el problema, desde mi perspectiva, recae en algunas cosas que considero nada deseables que se hicieron por parte de Rojas durante ese proceso.

Durante la jornada, en el momento en que entraron en disputa las competencias sobre las tarifas del transporte, Rojas apareció en la Alcaldía de Guayaquil, sentado junto a Jaime Nebot, en una reunión con estudiantes. Esto también, podría considerarse válido dentro del marco de la defensa del gremio, por diversa gama de razones, pero lo que se gritó fuera del municipio al terminar la reunión rebasa toda lógica: “Nebot, amigo, la U está contigo!” feue-propone-la-estatizacion-del-transporte-20141024052930-69ccdfa76fa1d5331f4107b17d4e7a83 Creo que es evidente en este punto que la situación deriva, más que del marco ideológico, del partidismo político en el corto plazo. Si resta alguien vivo de cuando fundaron la FEUE hace 72 años ¿pueden por favor hacerle una entrevista para saber qué piensa sobre esto? Me atrevo a decir que, lastimosamente, esto no es sino una muestra más de que la FEUE en ese momento ya había perdido gran parte del color rojo de sus venas, además del sentido original de su liderazgo social, para recaer en intereses de polaridades políticas en la que parece que los extremos se tocan.

Un paso hacia atrás

En una entrevista ofrecida al periódico Opción, Javier Rojas afirma que desde su preuniversitario el Frente Revolucionario de Izquierda Universitario, FRIU, se ganó su confianza. En una entrevista igualmente afirma ser, aparte de su cargo en la FEUE, “secretario del FRIU”. Adicionalmente, se ha catalogado reiteradas veces como opositor al actual Gobierno, desde octubre del 2013 cuando asume cargo de la FEUE, a esgrimido argumentos como por ejemplo que “el cambio de la matriz productiva (…) no es nada más que una propuesta demagógica en su busca de crear mano de obra barata”. Esto ligado al hecho de que la FEUE, pocos meses antes, no escatimo en mostrar su respaldo a la candidatura de Alberto Acosta a la presidencia del Ecuador.

Javier Rojas fue electo, según el menciona, en el 45vo Congreso Nacional de la FEUE, celebrado entre el 25 y 26 octubre del 2013 en la Universidad Técnica de Cotopaxi. 1394794_404016026390648_247336320_n Janio Cerezo, actual presidente de la Universidad Estatal de Guayaquil, Universidad en la que Rojas estudia, en una entrevista para Diario El Telégrafo dice que “su elección, en 2013, fue producto de un congreso en el que asistieron miembros del FRIU y exemepedistas que los hicieron pasar como miembros de asociaciones, por eso la mayoría de filiales lo desconocen.”

Carlos Iza, presidente de la Universidad Técnica de Manabí, en otra entrevista, adiciona que “Rojas no es parte tampoco de la  Asociación o Escuela de ninguna  universidad pública del país y fue electo por un grupo de amigos del mismo partido político (MPD), por lo que su presencia en la dirección de la FEUE no es legítima y eso queremos cambiar”.

En una entrevista en la que debatieron Javier Rojas y Carlos Muñoz, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central del Ecuador, con Diego Oquendo, Rojas diría que resultan absurdas las consideraciones de la ilegitimidad de sus elecciones y mencionó que no tiene que ser representante de una Universidad para ser representante de la Federación Nacional. Esto tendría sentido, como menciona un amigo mío, solamente si todos los estudiantes Universitarios Públicos del país hubiesen votado por él. En esa ocasión Rojas también mencionó que, por ejemplo, Rafael Correa no tuvo que ser ni Prefecto ni Alcalde para poder candidatizarse a la presidencia del Ecuador. Claro, eso tiene sentido porque para las elecciones presidenciales todo el país esta llamado a votar, o, ¿acaso para ser presidente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, Correa no tuvo primero que ser presidente del Ecuador?

El preludio de la Nueva FEUE Nacional

El nacimiento de la noción de la necesidad de una nueva FEUE Nacional es sin duda bastante largo, podríamos decir que en algunas mentes la idea rondaba antes de que muchos de quienes leemos este escrito hayamos si quiera nacido, pero su posibilidad fáctica se acrecenta sin duda en los últimos años. Uno de los factores quizás más claros de eso es que, de manera paulatina, muchas de las FEUEs filiales comienzan a tener directivas autónomas. De entre los eventos más emblemáticos de este proceso, quizás la reelección de Carlos Torres en la Universidad Central del Ecuador, con 15.779 votos, sobre el FRIU con 7.877, sea una de las más icónicas, que demostrarían en su momento una tendencia que ya estaba gestándose como nacional debido a similares resultados en diferentes provincias del país.

El Martes 11 de Noviembre de 2014, doce de las quince federaciones adherentes a la FEUE Nacional, las antes mencionadas con directivas independientes al MPD, desconocieron públicamente a la actual directiva Nacional, y llamaron a elecciones para “refundar” la representación estudiantil. Pablo Briones, actual presidente de la Universidad de Cuenca resumió el proyecto diciendo que “Debemos ser políticos, actores de cambio pero no partidistas. Hay que respaldar las políticas positivas pero manteniendo la criticidad desde las aulas y la academia”. Entre las razones para desconocer a la directiva nacional, por ejemplo, se resaltaron cosas como que esta nunca permitió a las FEUEs filiales el reunirse con alcaldes del país por el tema del alza de pasajes. 1505537_1535088433408728_4281173297168115594_n Según manifiestan los representantes de estas doce FEUEs, no han sido pocas las reuniones que se han necesitado para llegar a este punto. Luego de desconocer a la Directiva de la FEUE Nacional, se dieron varios Consejos Nacionales de las doce FEUEs, el primero sería en Ambato en el mes de diciembre, el segundo en Manabí en Febrero y hace poco el tercer Consejo en Esmeraldas. De los diferentes Consejos se desprendió también la convocatoria oficial a elecciones de la Nueva Directiva Nacional. El 11 y 12 de Abril, en Consejo Nacional de la FEUE se designó a los responsables de llevar a cabo las elecciones. Sebastián Machado, coordinador del proceso electoral, diría sobre la postura de las FEUEs filiales: “Estamos claros en que necesitamos una nueva FEUE que responda a intereses de los universitarios y no a intereses de partidos políticos, ese es el objetivo de la asamblea”.

El 15 de Abril los y la representante de las doce FEUEs filiales presentan un manifiesto en el que se convoca al Congreso Refundacional de la FEUE Nacional, a realizarse el 29 y 30 de Mayo de 2015.

Congreso Refundacional de FEUE Nacional

La Federación de Estudiantes Universitarios Particulares del Ecuador, FEUPE, fue invitada como veedora del Congreso Refundacional de la FEUE, por lo que asistí junto con el Coordinador Político Nacional, Leonardo Arias, y el Coordinador de los Representantes de las Universidades Particulares a la Asamblea de Educación Superior, Patricio Tixicuro.

El viernes 29, todo comenzó en la Universidad Estatal de Guayaquil. Luego de dar inicio al congreso en el auditorio de medicina de dicha Universidad, las y los estudiantes que se dieron cita emprendieron una marcha por el día del Estudiante Universitario, en conmemoración a los 46 años de la matanza de los estudiantes en Guayaquil. La marcha partió desde dicha Universidad y llegó hasta la Casona Universitaria, ubicada en el sector de La Bahía.

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En la tarde comenzaron los debates sobre las reformas al estatuto de la FEUE, mismo que no había sido revisado desde 1983. Se decidió que este periodo de la FEUE fuese de transición y que su directiva dure únicamente un año, en lo posterior se decidió que las directivas duraren dos años, además de otros cambios.

El día siguiente se procedió a, en Asamblea de los representantes de las 12 FEUEs filiales, aprobar el Estatuto. En función de la aprobación del estatuto, esa misma tarde se procedió a las elecciones de la directiva.

Para las elecciones se contó con 720 estudiantes empadronados, 60 por cada universidad, para que aquellas con menor número de estudiantes tengan las mismas oportunidades. Al terminar el conteo, con más de 95% de votos positivos, Daniela Oviedo, presidenta de la Universidad Estatal de Milagro, y la única presidenta mujer de las doce FEUEs filiales, es electa presidenta de la FEUE Nacional, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar este cargo en la historia de la FEUE. Esto sin duda resulta una señal de que el cambio de Era llego ya al movimiento estudiantil en el Ecuador.

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La Nueva FEUE Nacional

Directiva: Daniela Oviedo, Universidad Estatal de Milagro, Presidenta
Carlos Muñoz, Universidad Central del Ecuador, Primer Vicepresidente
Carlos Iza, Universidad Técnica de Manabí, Segundo Vicepresidente
Pablo Briones, Universidad de Cuenca, Tercer Vicepresidente
David Pérez, Universidad Técnica del Norte, Cuarto Vicepresidente
Héctor Bowen, Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, Secretario General
Haydee Reyes, Universidad Técnica de Machala, Secretaría Académica
Jefferson Morales, Universidad Estatal Amazónica, Secretario de Comunicación
Marcos Suquitana, Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas, Secretario de Relaciones Internacionales

Propuestas de la Nueva Directiva de la FEUE Nacional:
• Recuperar la calidad y excelencia académicas de las instituciones de educación superior.
• Que las universidades vuelvan a ser el lugar de debate, de producción de conocimientos y aporten al enfrentamiento de los problemas de la realidad nacional.
• Defender el derecho a la gratuidad en las instituciones de educación superior públicas del Ecuador.
• Vigilar que las universidades oferten mayor cantidad de cupos para el ingreso de aspirantes a las diferentes carreras.
• Lograr que se respete lo establecido en el Reglamento de Gratuidad, referente al seguro de salud obligatorio para estudiantes.
• Vigilar que los docentes cumplan con los requerimientos y perfiles establecidos en la normativa vigente.
• Vigilar que se respete el cogobierno y apoyar iniciativas y liderazgos estudiantiles bajo la perspectiva de valores y derechos.
• Crear programas de fortalecimiento en idiomas para que los estudiantes de las universidades públicas puedan aplicar a becas con mayor facilidad.
• Fortalecer liderazgo universitario de grupos históricamente excluidos.
• Propondremos reformar el decreto 16, en defensa de las organizaciones sociales.
• Crear programas de denuncias Online sobre las irregularidades y corrupción en las Universidades públicas.

“Somos rebeldes pero no violentos” – Daniela Oviedo
“Será una federación independiente, que luche por nuestros intereses, no los de un partido” – Janio Cerezo
“Esta generación ya no lanza piedras en nombre de nada, esta es una nueva generación que lanza ideas” – Carlos Muñoz

directica FEUE

Para ejemplificar que retos tiene la directiva de la nueva FEUE Nacional, citaré nuevamente al sucesor de Jaime Roldos: “El movimiento estudiantil universitario, cuya influencia políticas en ocasiones llegó a ser determinante, actualmente carece de simpatías en la opinión pública y poco o nada cuenta en la vida nacional. Por las razones anotadas se enajenó de las realidades del país y de los problemas populares sentidos por la comunidad. Su radicalismo verbal, su activismo político y su belicosa lucha callejera lucen agotados”.

Esa es la realidad que debe cambiar la actual FEUE, puesto que lastimosamente esa misma imagen es la que se ha mantenido durante las últimas décadas. Cabe resaltar que en estos momentos el destino de la FEUE Nacional depende, no únicamente la directiva nacional, sino de todas las FEUEs filiales que han levantado este proceso, además de todas las y los estudiantes universitarios públicos del país, ya que el carácter de la consciencia colectiva es el catalizador de cualquier proceso profundo. De una manera inequívoca podría decir que el solo hecho de haber coordinado acciones de manera tal como para independizar el movimiento estudiantil ya es logro memorable, pero fuera de ser este el fin de un proceso, es tan solo el comienzo de muchos más. Dependerá de la fuerza de los cimientos que se gesten en este periodo el resultado que se logré de la Nueva FEUE Nacional.

Cada generación debe escribir su propia historia. Los pasos que se necesitan deben ser contundentes y veloces, la historia no espera y los estudiantes necesitan recuperar su ruta política. Como Presidente Nacional de la FEUPE dejo manifiesto mi apoyo a la Nueva FEUE Nacional, a las FEUEs filiales que tomaron la resolución de independizarse sin pensar en nada más, y a Daniela Oviedo, nueva presidenta de la nueva FEUE Nacional, y sus compañeros de directiva. Espero que juntos, estudiantes universitarios públicos y privados representados en la FEUE y FEUPE Nacionales, podamos, como parte de una sola generación ¡cambiar nuestra historia!

¡Que vivan los estudiantes!

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“Una realineación de las fuerzas que operan al interior de la Universidad y una redefinición de su pensamiento político parecen inevitables. De ser así, en el futuro, en las Universidades públicas probablemente adquirirán influencia los movimientos estudiantiles que valoren la excelencia académica que atribuyan una importancia mayor a los estudios y a la investigación científica y que preocupándose por los problemas nacionales no caigan en una perjudicial y sectaria lucha partidista; en otras palabras, movimientos que sigan una línea gremialista parecida a la prevaleciente entre los estudiantes de las escuelas politécnias y de las universidad católicas.” – Crisis y reforma de la Universidad Ecuatoriana 1992.